Artista cusqueño da lectura a universo de popular festividad La Candelaria

Artista Marcial Omar

Artista Marcial Omar

16:28 | Lima, ene. 31 (ANDINA).

Tal como sucede a más de cuatro mil metros sobre el nivel del mar, donde se baila y celebra a lo grande la dicha de estar vivos, también aquí se goza con la exposición Candelaria: danza, color y sensualidad del Altiplano.


El homenaje se hace desde Lima, una ciudad que no siempre recuerda que cada año, más de 200 mil personas se unen a orillas del Titicaca a celebrar como Dios manda a la Mamacha Candelaria, la patrona más bailable de Sudamérica.

En el universo del artista sureño Marcial Omar Ayala, cuando el Altiplano se viste de febrero, no puede faltar ni danza (Puno es capital folclórica del Perú), ni color (la potencia de los bordados en sus trajes de luces) ni sensualidad (de sus diminutos ropajes femeninos, por ejemplo).  

Ha buscado no continuar con "un perfil folclórico" de tantas muestras que versan sobre esta fiesta. Sino, desde una "mirada honesta", de joven artista plástico embebido por las estéticas populares del sur del país como de las contemporáneas, "expresar el disfraz y la sensualidad, que se ve en la Candelaria".

La máscara de la Mamacha
Para desarrollar los 18 cuadros de gran formato que integran Candelaria..., Ayala se inspiró en el concepto de la máscara, del diablo y el ángel, tan presentes en la iconografía altiplánica.  

"La máscara es un elemento que encierra algo y, al mismo tiempo, muestra otra personalidad", explica el artista. 

Así, el pintor ha cuidado mucho la estética tradicional para darse el espacio en los contenidos donde propone su mirada, más cercana al arte popular, del "enchulador" de mototaxis, como dice.

Dorado inspirador
En ese sentido, Ayala ha integrado a su pintura el escarchado que le permite reivindicar el pan de oro y el dorado usado por los artesanos cusqueños. También la escarcha le sirve para "tratar de copiar" en sus óleos la brillantez de los trajes de luces de la fiesta.  

Parece que el camino escogido tiene porvenir. El año pasado fue premiado su díptico "La Guerra Fría", que mostraba a dos bailarinas que llevaban bordadas en sus polleras una sátira al capitalismo y al comunismo, cada uno con sus elementos representativos, bordados en las faldas de una mujer. 

Y en Candelaria... están presentes desde "El Bomberito", el niño de la banda Súper Impacto, hasta las chicas de la diablada, angelitas o diablas; caporales y más, todos combinando las iconografías propias con las de la mente de Ayala.  Es un homenaje a la Mamacha Candelaria y a la riqueza escondida detrás de las máscaras. ¡Qué viva la Mamita! Amén.

La muestra incluirá una serie de conversatorios que se realizarán los días 7 y 8 de marzo.La inauguración será mañana a las 19:30 horas, en el centro cultural de España (avenida Arenales 601, Santa Beatriz, Lima). Ingreso libre.

Ayala ganó en 2011 el premio Pasaporte Para un Artista por el díptico "La Guerra Fría". Por ello, viajará en junio a Francia. En 2008 montó en la ciudad de Arequipa su primera muestra individual, Esperanza, inspirada en la migración puneña a Arequipa, un fenómeno que ha dado una nueva estética a la ciudad del Misti.

Para octubre alista una exposición sobre el final escatológico de la fiesta de la Candelaria. Se exhibirá en la Alianza Francesa de Lima.

(FIN) DOP/RRR

Publicado: 31/1/2012