El centro arqueológico Tumshukaiko, ubicado en la ciudad de Caraz, provincia ancashina del mismo nombre, fue escenario de una ceremonia ancestral que evocó el liderazgo de la hija del inca Huayna Cápac, la princesa Quispe Sisa, y el nacimiento del Perú mestizo, en una actividad que congregó a numerosos visitantes nacionales y extranjeros.
La
representación recreó la tradicional unción de Quispe Sisa, hija del inca Huayna Cápac, considerada una figura emblemática por su papel en la historia del país. Tras su matrimonio con el conquistador español Francisco Pizarro,
fue bautizada con el nombre de Inés Huaylas y es reconocida como madre de los primeros mestizos del Perú.

El acto ceremonial se desarrolló en el complejo arqueológico Tumshukaiko, sitio con más de 5,000 años de antigüedad, donde se escenificó el ritual que simboliza el reconocimiento de la princesa como máxima autoridad de los pueblos del Callejón de Huaylas. De acuerdo con la tradición, este acto ratificaba su poder y el sometimiento de las comunidades a su mandato.
Durante la ceremonia, las roncadoras y las mamaconas desempeñaron un papel fundamental. Estas mujeres, encargadas del cuidado y la formación de la princesa, fueron representadas vistiendo a la soberana y velando por el cumplimiento de sus disposiciones, como parte del protocolo que acompañaba su investidura.
Como momento central del ritual, la princesa recibió una cinta tradicional y un mazo de plata, símbolos de su autoridad suprema en el antiguo Perú, en una escenificación que permitió al público conocer aspectos de la organización política y ceremonial del mundo andino.

La actividad concluyó con una danza tradicional que puso el broche de oro a la celebración. La presentación artística rindió homenaje a la fortaleza de la mujer andina, su liderazgo y su aporte en la construcción de la identidad nacional, reafirmando el legado histórico y cultural de Quispe Sisa como una de las figuras más representativas del origen del Perú mestizo.
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Publicado: 3/8/2026