La
operación fue ejecutada a bordo de una aeronave Beechcraft 360C King Air, equipada con tecnología y equipos médicos adecuados para atender emergencias durante el vuelo. La
evacuación aérea se desarrolló en coordinación con las autoridades del sector Salud, garantizando que los recién nacidos recibieran asistencia permanente y monitoreo especializado durante todo el trayecto.

Debido a la
complejidad de su estado de salud, los menores requerían atención inmediata en un centro hospitalario con capacidad para
brindar cuidados intensivos neonatales y tratamiento especializado, por lo que se activaron los protocolos de emergencia para concretar el traslado en el menor tiempo posible.
La intervención de la FAP permitió superar las limitaciones geográficas y reducir significativamente los tiempos de desplazamiento, aspecto fundamental en situaciones donde cada minuto puede marcar la diferencia para preservar la vida de los pacientes.
Este tipo de operaciones forman parte de las acciones que la Fuerza Aérea del Perú desarrolla de manera permanente en apoyo a la población, especialmente en regiones alejadas del país donde el acceso a servicios de salud altamente especializados puede resultar limitado.

Gracias a la rápida coordinación entre las autoridades de salud y el personal de la Fuerza Aérea, los menores fueron trasladados de manera segura y oportuna, incrementando sus posibilidades de recuperación y acceso a un tratamiento adecuado para su condición médica.