17 horas cuidando una vida: la historia del anestesiólogo que vigila cada latido en Incor

José Rodríguez lleva casi 30 años acompañando cirugías cardiovasculares de alta complejidad en EsSalud

ANDINA/Difusión

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07:00 | Lima, oct. 15.

En el quirófano, cada segundo importa. Mientras un cirujano trabaja para reparar un corazón o una arteria, hay otro médico que no aparta la mirada de los monitores. Observa cada latido, vigila la presión arterial y está atento a cualquier cambio que pueda poner en riesgo al paciente. Su misión es clara: cuidar su vida durante la operación, tarea que cae en la responsabilidad del anestesiólogo, un especialista cuyo trabajo muchas veces pasa inadvertido, pero que resulta indispensable para que una cirugía se desarrolle de la manera más segura posible.


José Elliot Rodríguez Lichtenheldt conoce bien esa responsabilidad, desde hace casi tres décadas y forma parte de médicos anestesiólogos del Instituto Nacional Cardiovascular (Incor) de EsSalud, quien ha acompañado intervenciones cardiovasculares de gran complejidad, en la cual la experiencia, concentración y capacidad de actuar a tiempo pueden marcar la diferencia.


“Lo más importante es asegurar que el paciente esté hemo dinámicamente estable y que no tenga ningún riesgo para su vida”, explica. Detrás de estas palabras hay años de preparación y una vigilancia constante que no se detiene mientras dura la cirugía.

Una vida en el quirófano


Hay jornadas que se quedan grabadas para siempre. Para el doctor Rodríguez Lichtenheldt, una de ellas fue la operación de un paciente con un aneurisma toracoabdominal, una dilatación anormal de la aorta, la principal arteria del cuerpo, que puede poner en peligro la vida si se rompe.

La cirugía empezó a las nueve de la mañana y terminó a las dos de la madrugada del día siguiente. Fueron cerca de 17 horas en las que el equipo médico trabajó para reemplazar una extensa parte de la aorta, mientras el anestesiólogo permanecía atento a cada cambio en el organismo del paciente.


Después de tantas horas de concentración y trabajo, el especialista recuerda aquella experiencia con una frase breve, pero llena de significado: “Valió la pena”.

De un pequeño reloj a la tecnología actual


En casi tres décadas de trayectoria, Rodríguez Lichtenheldt también ha sido testigo de cómo ha cambiado la anestesiología. Cuando comenzó a ejercer la especialidad, en 1995, las herramientas para vigilar al paciente eran muy diferentes a las actuales. Dos años después, en 1997, llegó al INCOR, donde continuó desarrollando su experiencia en cirugías cardiovasculares.

“Antes dábamos anestesia con un relojito que nos medía la presión arterial. Ahora tenemos monitores en los cuales se gráfica y se ve todo el tiempo la presión invasiva”, señala.


Hoy, la tecnología permite observar de manera continua distintos indicadores del estado del paciente. Sin embargo, detrás de cada monitor sigue estando el criterio del especialista, preparado para interpretar las señales, anticiparse a posibles complicaciones y actuar cuando cada segunda cuenta.

El tiempo más valioso con sus hijos


La vocación médica también forma parte de su historia familiar: su padre fue oftalmólogo y su madre, enfermera. Él tiene tres hijos y la menor, de 21 años, estudia Medicina.


Durante la pandemia, las restricciones y la suspensión de algunas intervenciones quirúrgicas hicieron que permaneciera más tiempo en casa. En medio de una etapa difícil para el país y el personal de salud, pudo compartir momentos que sus largas jornadas en el hospital no siempre le permitían.

“Fueron los momentos en que más he disfrutado a mis hijos, porque los tenía en mi casa”, recuerda.

En el marco del Día de la Anestesiología, que se conmemora cada 16 de octubre, EsSalud destaca la labor de estos especialistas, cuyo trabajo resulta fundamental para la seguridad del paciente antes y durante una cirugía. 

Aunque su labor suele transcurrir lejos de la mirada del público, su vigilancia y experiencia son decisivas para que cada intervención tenga la mejor oportunidad de éxito.

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(FIN) NDP/LIT


Publicado: 15/10/2026