El mercado internacional de granos viene mostrando señales de recuperación en sus precios durante el 2026, impulsado por factores climáticos, tensiones geopolíticas y expectativas de oferta y demanda, informó el Departamento de Estudios Económicos de Scotiabank Perú en su más reciente Reporte Semanal.
Según el informe, el trigo registra el mayor dinamismo entre los principales commodities agrícolas, con un incremento acumulado de 18% en lo que va del año. Este comportamiento responde, principalmente, a condiciones climáticas adversas en Estados Unidos y a un mayor riesgo geopolítico en el contexto internacional.
El reporte señala que las zonas productoras de trigo en Estados Unidos, como Kansas, Oklahoma y Texas, vienen siendo afectadas por sequías, lo que genera preocupación sobre la oferta global. A ello se suma la incertidumbre derivada de la situación en Medio Oriente, que continúa presionando los precios.
En el caso del maíz, el avance ha sido más moderado, con un alza cercana al 3% en el 2026. El banco explica que los elevados niveles de inventarios a nivel global han limitado incrementos más pronunciados, pese a una demanda relativamente estable.
Asimismo, la campaña agrícola en Estados Unidos se encuentra en una fase inicial, con cerca del 5% del maíz ya sembrado a mediados de abril, lo que mantiene cautela en los mercados respecto a su evolución.
Por su parte, la soya acumula un incremento aproximado de 13% en el año, aunque con un comportamiento más estable en las últimas semanas. El informe indica que la demanda, especialmente desde China, avanza de forma gradual, aunque todavía por debajo de los niveles registrados el año anterior.
En ese sentido, se advierte que las perspectivas de este mercado estarán influenciadas por la evolución de las importaciones chinas, así como por los esfuerzos de ese país por fortalecer su producción interna de granos, lo que podría moderar el crecimiento de la demanda global.
El análisis también destaca que, si bien los precios han retomado impulso tras varios meses de debilidad, el comportamiento futuro dependerá tanto de la evolución del contexto internacional —marcado por conflictos geopolíticos— como del desarrollo de las campañas agrícolas en los principales países productores.
En conjunto, el reporte concluye que el mercado de granos se mantiene sensible a factores externos, por lo que se espera un escenario de volatilidad en el corto plazo, con riesgos tanto al alza como a la baja en los precios internacionales.