El director del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) en Piura, Jorge Carranza,, informó que las lluvias en la región Piura podrían intensificarse en los próximos días, especialmente en Máncora, El Alto, Talara y Tumbes, y extenderse incluso hasta abril.
Sostuvo que este escenario responde al comportamiento anómalo de la temperatura superficial del mar en la zona 1+2, frente a la costa norte del Perú.

Según explicó, entre el 21 y el 27 de febrero se registró un calentamiento abrupto del mar, con anomalías superiores a los 6 °C sobre su valor normal en sectores como Talara y Paita. Este incremento favoreció precipitaciones de fuerte intensidad en puntos de la costa norte y en la cuenca media y alta del río Piura.
No obstante, desde el 27 de febrero se observa una caída temporal de la temperatura debido al fortalecimiento del Anticiclón del Pacífico Sur, que inyectó aire más frío hacia la franja costera. Este fenómeno ha reducido momentáneamente el riesgo de lluvias generalizadas en la costa hasta el 7 u 8 de marzo.
Carranza precisó que este enfriamiento sería transitorio. Para la quincena de marzo se espera el arribo de una nueva onda Kelvin cálida, e incluso una tercera en abril, lo que podría volver a elevar la temperatura del mar y reactivar las precipitaciones en la región. Los modelos climáticos proyectan lluvias superiores a lo normal en marzo y abril en la costa norte.

En cuanto al comportamiento hidrológico, el especialista indicó que el caudal del río Piura se mantiene actualmente sin niveles de alerta. El umbral de alerta roja está fijado en 1.900 metros cúbicos por segundo y, hasta el momento, los registros se encuentran muy por debajo de ese nivel. Históricamente, en eventos de Niño costero débil —categoría en la que podría ubicarse el actual escenario— la mayoría de caudales no ha superado la capacidad hidráulica del río.
Respecto a los embalses, Poechos y San Lorenzo vienen realizando descargas controladas para mantener capacidad de almacenamiento ante eventuales incrementos de caudal en marzo y abril.
Carranza advirtió que la prolongación del periodo lluvioso podría impactar sectores como agricultura, salud e infraestructura vial. El exceso de humedad favorece la proliferación de vectores como el dengue, afecta cultivos sensibles y complica el tratamiento de agua potable por el aumento de sedimentos en las fuentes de captación.

Por último, afirmó que el Senamhi mantiene activo el monitoreo diario y exhortó a la población y autoridades locales a seguir los avisos meteorológicos oficiales ante posibles lluvias intensas en la costa norte durante las próximas semanas.