Desde el 2024 hasta la fecha se viene desarrollando este proyecto, específicamente en la ciudad de Trujillo, con pacientes de tres distritos: La Esperanza, Florencia de Mora y El Porvenir
"Hemos ido a los pacientes que han tenido la enfermedad y a donde se atendieron. Hemos podido corroborar sus necesidades para tener un mejor cuidado de su salud en aquel momento. En base a esto se ha generado una serie de requerimientos funcionales, técnicos y no técnicos que en una segunda etapa se vienen desarrollado", precisó.
Durante este mes de febrero se volverá a testear otra vez la aplicación, pero ahora con pacientes que tienen en este momento la enfermedad, es decir, que tienen todos los síntomas y acuden a un centro de salud para ser atendidos.
"Vamos a reclutarlos como parte del proyecto y se les va a facilitar el aplicativo en sus celulares, de tal forma que cuando vayan a su casa sigan las recomendaciones médicas y también las que tengan en el aplicativo. Esto va a permitir que ellos puedan interactuar con el aplicativo y comprobar si las necesidades que tienen pueden ser absueltas", detalla Quispe.
Luego de que ya ha pasado un periodo de recuperación de aproximadamente 10 a 15 días, agrega el investigador, se les volverá a contactar para que puedan responder una serie de cuestionarios relacionadas para ver la usabilidad, el engagement o el compromiso con el aplicativo e incluso el impacto potencial.
Escalamiento
"Esperamos tener buenos resultados y si comprobamos que sí verdaderamente es útil para los pacientes, vamos a pasar una última etapa y se presentará estos resultados a los tomadores de decisiones, principalmente alcaldes distritales, gerencia regional de salud y, por supuesto, también autoridades nacionales como el programa de enfermedades metaxénicas del Ministerio de Salud; e incluso organizaciones internacionales como la Organización Panamericana de la Salud", concluye.
El proyecto cuenta con la asesoría de Jorge Alarcón Villaverde, director ejecutivo del Centro de Investigaciones Tecnológicas, Biomédicas y Medioambientales (CITBM), quien cuenta con una amplia trayectoria en el campo de la epidemiología y salud pública. La estructura de la app también permite su adaptación para manejar casos de Zika, Chikungunya e incluso fiebre amarilla.