Instituto de Salud Mental alerta sobre golpes de calor y confusión en adultos mayores

Especialistas sugieren hidratarse, controlar medicinas y vigilar la conducta para prevenir alteraciones cognitivas

Adultos mayores son vulnerables al estrés térmico, advierten especialistas. Foto: ANDINA/ Eddy Ramos

Adultos mayores son vulnerables al estrés térmico, advierten especialistas. Foto: ANDINA/ Eddy Ramos

17:00 | Lima, ene. 31.

Ante el aumento de las temperaturas propias de la temporada de verano, especialistas del Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado – Hideyo Noguchi (INSM “HD-HN”) exhortaron a familiares y cuidadores a extremar las medidas de prevención para proteger la salud mental de las personas adultas mayores, una de las poblaciones más vulnerables al estrés térmico.

Uno de los principales riesgos identificados es la deshidratación, ya que con el envejecimiento disminuye la sensibilidad del centro de la sed en el cerebro. Por ello, los especialistas de la Dirección Ejecutiva de Investigación, Docencia y Atención Especializada (DEIDAE) de Adultos y Adultos Mayores del INSM “HD-HN” recomiendan no esperar a que el adulto mayor pida agua y establecer horarios fijos de hidratación, idealmente un vaso cada dos horas, a fin de mantener un adecuado flujo sanguíneo cerebral y prevenir confusión mental o desorientación.


Asimismo, advirtieron que algunos medicamentos utilizados para tratar depresión, ansiedad o psicosis pueden interferir con la capacidad del organismo para regular la temperatura corporal. En pacientes que reciben tratamientos como litio o antipsicóticos, el calor extremo incrementa el riesgo de golpes de calor medicamentoso y crisis de agitación, por lo que se recomienda consultar oportunamente con el psiquiatra tratante ante cualquier cambio conductual o físico.

El descanso nocturno también se ve afectado durante las olas de calor. El denominado insomnio térmico puede generar irritabilidad, deterioro cognitivo y aumentar el riesgo de caídas en adultos mayores. Para favorecer un sueño reparador, se aconseja mantener los ambientes ventilados y realizar baños de esponja con agua tibia antes de dormir, evitando el uso de agua fría que podría generar un choque térmico.

Finalmente, los especialistas señalaron que en muchos casos el primer signo de estrés térmico no es físico, sino conductual. Cambios como retraimiento inusual, respuestas lentas, desorientación o episodios de agresividad deben considerarse señales de alerta y motivar el traslado inmediato del adulto mayor a un ambiente fresco y la administración de líquidos. La institución recordó que la paciencia y la empatía son fundamentales, ya que estas reacciones suelen ser una respuesta biológica al calor y no una conducta voluntaria.




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(FIN) NDP/ICI

Publicado: 31/1/2026