Las emergencias durante un paseo o un viaje familiar con niños pueden prevenirse o atenderse a tiempo si los adultos a cargo refuerzan la vigilancia y adoptan medidas tan simples como incluir un botiquín en la mochila de viaje.
Ante el incremento de viajes por
Semana Santa, el Ministerio de Salud (Minsa) advirtió sobre las principales emergencias que afectan a niños durante esta temporada e hizo un llamado a los padres de familia y cuidadores a extremar cuidados.
Entre los casos más frecuentes figuran accidentes y lesiones físicas como caídas y fracturas, así como ahogamientos y asfixias en piscinas, playas o ríos, advirtió el doctor Yobel Cornejo Tovar, médico pediatra del Hospital San Juan de Lurigancho.
También se registran quemaduras, accidentes de tránsito por falta de sistemas de seguridad y atragantamientos.
El especialista indicó que durante los viajes aumentan los problemas gastrointestinales, como diarreas y vómitos por consumo de alimentos o agua no seguros, además de insolación y quemaduras solares por exposición prolongada al sol.
“El cambio de rutina, la exposición al calor y las condiciones del entorno aumentan significativamente el riesgo de enfermedades en los niños”, precisó.
Además, son frecuentes las afecciones de oído y ojos, como otitis externa por ingreso de agua o conjuntivitis por cloro y arena, así como la cinetosis o mareo por movimiento en viajes largos.
Factores de riesgo
Cornejo Tovar advirtió que en esta época confluyen factores que elevan los riesgos, como las lluvias intensas, huaicos y desbordes de ríos, especialmente en zonas vulnerables.
A ello se suman altas temperaturas que pueden alcanzar entre 34 °C y 36 °C y niveles extremos de radiación UV en determinadas zonas del país, lo que incrementa la probabilidad de golpes de calor y deshidratación.
Recomendó acudir de inmediato a un establecimiento de salud si el niño presenta dificultad para respirar, fiebre alta persistente, convulsiones, vómitos continuos o signos de deshidratación, entre otros síntomas de alarma.
El pediatra subrayó que la vigilancia constante de los niños es la principal medida de prevención durante los viajes.
El experto recomendó contar con un botiquín básico que incluya antipiréticos, gasas, curitas y algodón, antisépticos, repelente y bloqueador solar, antihistamínicos, suero de rehidratación oral, termómetro y tijeras de punta redonda.
“Evitemos la automedicación. Una atención oportuna puede evitar complicaciones y garantizar una Semana Santa segura”, concluyó.
Más en Andina: