Por Dany Seminario CoronadoEn un contexto en el que conseguir empleo, conservar el que se tiene o conciliar las exigencias académicas y laborales resulta cada vez más complejo, los problemas de salud mental como la ansiedad, la depresión y el estrés se han intensificado en la población, advirtió el Ministerio de Salud (Minsa).
El incremento de las exigencias en el ámbito laboral y académico viene impactando de forma directa en la salud mental de la población. Según Yanet Castillo, neuropsicóloga del Hospital Arzobispo Loayza, estos trastornos se presentan actualmente con mayor frecuencia tanto en adultos como en niños y jóvenes.
En el entorno laboral, la alta competitividad y la sobrecarga de responsabilidades elevan los niveles de estrés; mientras que en el ámbito educativo, la presión por alcanzar logros académicos también está generando cuadros de ansiedad desde edades tempranas.
"Podemos ver que han aumentado bastante la depresión, ansiedad y estrés, las exigencias cada día son mayores", señaló a la Agencia Andina. En el caso de los escolares, agregó, la necesidad de destacar en actividades o alcanzar reconocimientos influye en su bienestar emocional.
La experta del hospital Loayza advirtió que la dependencia al alcohol y el consumo de cigarro u otras sustancias se han vuelto problemas asociados precisamente a dichas presiones laborales, académicas o personales.
¿Cuáles son las señales de alerta?
De acuerdo con neuropsicóloga, estos tres tipos de problemas de salud mental (depresión, ansiedad y estrés) tienen aspectos en común en la persona, como la alteración del apetito, los trastornos del sueño y la desmotivación progresiva.
"Las personas pueden dejar de dormir adecuadamente o presentar pensamientos constantes sobre situaciones que les generan malestar o les agobian".
Estos cambios pueden afectar el sistema inmunológico, haciendo a la persona más vulnerable a enfermedades físicas.
En el caso de los niños, puede observarse resistencia a asistir al colegio, retrasos al momento de salir de casa, bajo rendimiento académico o una actitud desmotivada. En tanto, los adolescentes y jóvenes, suelen postergar las tareas o disminuir su interés por actividades cotidianas.
La clave: comunicación constante
Frente a este escenario, Yanet Castillo destacó la importancia del acompañamiento familiar. Recomendó a los padres mantener una comunicación constante con sus hijos, interesándose no solo por sus calificaciones, sino también por su estado emocional y sus relaciones interpersonales.
"Lo más importante es conversar con los hijos, saber cómo se sienten en el colegio o en su entorno social", Expresó la especialista del nosocomio.
Atención oportuna
La especialista indicó que no es necesario acudir diariamente al psicólogo, pero sí es fundamental buscar ayuda cuando la persona presenta dificultades para manejar su vida diaria, especialmente ante situaciones de estrés prolongado, sobrecarga laboral o falta de estrategias para resolver problemas.
Más en Andina:
(FIN) DSC/RRC
JRA
Publicado: 30/4/2026