Como uno de los países más megadiversos del planeta, el Perú posee una de las mayores variedades de anfibios y, en especial, de ranas, por lo que es considerado un paraíso de estos animales silvestres. A propósito de celebrarse, el 25 de abril, el Día Mundial de las Ranas, repasemos cuántas especies hay en nuestro país, cuántas son endémicas y destacamos algunas de ellas.
Perú, paraíso de las ranas
El Perú cuenta actualmente con más de 622 especies identificadas de anfibios, entre terrestres y acuáticos. La mayor variedad de ellos se encuentra en nuestra Amazonía, sobre todo en el Parque Nacional del Manu, área natural protegida ubicada en la región Madre de Dios.

Los anfibios en nuestro país están distribuidos en 3 órdenes (Anura, Caudata y Gymnophiona), 20 familias y 80 géneros. Muchas especies de anfibios son endémicas (únicas en el territorio peruano), especialmente en las cabeceras de las vertientes orientales de los Andes.

Alrededor del 80% de las 235 especies de anfibios cuya área de distribución se extiende por encima de los 1,000 metros de altitud son endémicas del Perú.
Regiones con más población de anfibios
Las regiones con mayor número de especies de anfibios son Loreto, Cusco y Amazonas, lo cual coincide con la mayor abundancia de bosques, y se presentan los menores valores de riqueza en los departamentos de Ica, Moquegua y Tacna.
Diferencia entre rana y sapo
A pesar de pertenecer a la misma orden Anura, cuyo significado es “sin cola”, las ranas y los sapos tienen características morfológicas que los distinguen. Por ejemplo, las ranas suelen tener una piel suave, húmeda, lisa o con pocas granulaciones. En cambio, los sapos presentan una piel generalmente más rugosa y áspera.

Sus conductas y la forma de su cuerpo también los diferencian. Las ranas tienen piernas más largas, lo que les facilita saltar. Los sapos, al contrario, presentan extremidades más cortas y no tienen piernas largas para saltar, dado que tienen hábitos más terrestres.
Anfibios endémicos de Perú
A continuación, algunos de los anfibios más interesantes que habitan en el territorio peruano.
Rana acuática altoandina
Estas ranas acuáticas andinas del género Telmatobius que habitan en nuestro país destacan por su rol fundamental como "centinelas" de la salud de nuestros ríos y lagos.

Las ranas del género Telmatobius, propias del ecosistema altoandino, representan una biodiversidad única que distingue al Perú en el mundo. Destaca, por ejemplo, la Telmatobius culeus, conocida como rana gigante del Titicaca, especie que habita exclusivamente en el lago Titicaca, cuyo valor biológico y simbólico refuerza la importancia de su conservación.

Estas ranas son consideradas ingenieras ecosistémicas, dado que son vitales para el equilibrio ecológico porque son indicadores naturales de la calidad del agua en las zonas más altas de nuestro país.
Rana dardo venenosa
Esta rana, cuyo nombre científico es Ameerega silverstone, ha sido observada únicamente en dos localidades dentro de un área pequeña al sur del Parque Nacional Cordillera Azul, en el departamento de Huánuco, entre 1,200 y 1,600 metros de altitud, en el camino de Tingo María a Pucallpa.

Arlequín prieto peruano
Esta rana, Atelopus seminiferus, es conocida en una sola localidad: entre Balsa Puerto y Moyobamba, y Rioja, en la región San Martín. Habita entre los 1,000 y los 2,000 metros sobre el nivel del mar.

Lamentablemente, está amenazada por la quitridiomicosis, una enfermedad causada por el hongo patógeno Batrachochytrium dendrobatidis, que se adhiere a la piel de los anfibios, la infecta y puede provocar la muerte.
Rana venenosa del Marañón
Esta especie, cuyo nombre científico es Excidobates captivus, es conocida solo en los valles comprendidos entre la Cordillera del Cóndor y los cerros Campanquiz en el departamento de Amazonas.

Su distribución está restringida a los alrededores de la desembocadura del río Santiago, en el lado oeste del río Marañón y alrededores del cerro Campanquiz. Habita entre los 177 y 600 metros de altitud.
Rana de cristal
Esta rana, cuyo nombre científico es Centrolene azulae, posee una coloración azulada en su vientre que la distingue perfectamente y explica su nombre común.

Su único hábitat conocido es la localidad de Fundo Nuevo Mundo, en el Parque Nacional Cordillera Azul, en el departamento de Huánuco, a 1,500 metros de altitud.
Rana rojinegra
Esta rana, cuyo nombre científico es Ranitomeya benedicta, habita en las regiones de Loreto y San Martín, entre los 150 y 405 metros sobre el nivel del mar, en las pampas del Sacramento, entre los ríos Huallaga y Ucayali.

Su nombre proviene tanto de su lugar de origen como de la dificultad de encontrarlas en la naturaleza. Quien la vea puede considerarse “bendecido”.
Descubrimientos recientes
En los últimos años, investigaciones científicas han descubierto nuevas especies de ranas en el territorio peruano, entre las que destacan las siguientes:
-La nueva especie descubierta en el Parque Nacional Cordillera Azul -ubicado entre los departamentos de San Martín, Loreto, Ucayali y Huánuco- ha sido denominada Oreobates shunkusacha. Esta última palabra sígnica ‘Corazón del bosque’ en idioma kichwa-lamista.

Se trata de una especie que habita en bosques primarios basimontanos de Yungas, que se ubican a una altura de entre 1,351 y 1,600 metros sobre el nivel del mar.
-Otra nueva especie, denominada Gastrotheca mittaliiti, fue hallada en el páramo de Huancabamba, un ecosistema de alta biodiversidad en el departamento de Amazonas, en una investigación desarrollada por el Instituto de Investigación para el Desarrollo Sustentable de Ceja de Selva (INDES-CES) de la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza (UNTRM).

Este anfibio pertenece al género Gastrotheca, conocido por su singular estrategia reproductiva: las hembras transportan a sus crías en una bolsa dorsal, lo que lo convierte en un grupo de especial interés científico. Como aporte adicional, el estudio reporta por primera vez la presencia de Gastrotheca turnerorum en el Perú, ampliando el conocimiento sobre la distribución de estas especies en el país.
-Una nueva especie de rana venenosa del género Ranitomeya fue descubierta en el ámbito del Parque Nacional Alto Purús, que ocupa las regiones de Madre de Dios y Ucayali, tras años de investigación en la cuenca del río Purús.

La nueva especie de rana, denominada Ranitomeya hwata, mide alrededor de 15 milímetros de longitud y es una de las especies más pequeñas del género Ranitomeya, conocida por sus vivos colores y comportamiento reproductivo único. Presenta franjas dorsales amarillas brillantes, un patrón ventral finamente moteado y una banda negra que separa la región gular del vientre. Habita exclusivamente en bosques de bambú nativo del género Guadua, donde utiliza las cámaras naturales de estas plantas para reproducirse. A diferencia de sus parientes cercanos, los machos de esta especie presentan un comportamiento poligínico, reclutando múltiples hembras por sitio de cría.
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