La conservación de especies representativas del Perú es uno de los proyectos centrales del Ministerio del Ambiente para este 2026, señaló el titular del sector Miguel Ángel Espichán, quien resaltó la recuperación poblacional que se ha logrado con especies endémicas como el suri o la pava aliblanca. Un hecho que demuestra, indicó, el momento clave para su preservación.
“Estamos desarrollado proyectos para la conservación de diversas especies que son representativas para algunas zonas del país. Obviamente el Perú es muy rico en especies y nos gustaría cubrir todas las especies. Estamos haciendo esfuerzos con otras autoridades para este objetivo. En el caso del Suri, es una especie muy querida en Moquegua. Está presente también en Tacna, Puno y llega hasta Paraguay”, explicó Espichán.

En diálogo con la Agencia de Noticias Andina, el titular del Minam destacó la realización de Tercer Censo Nacional del Suri iniciado el 7 de diciembre con la participación de 160 brigadistas en las regiones de Tacna, Moquegua y Puno. Además, destacó la próxima implementación del Centro de Conservación del Suri en Tacna para fortalecer la recuperación de la especie. Este centro se implementará dentro del Área de Conservación Regional Vilacota Maure. Tendrá una extensión aproximada de 22 mil metros cuadrados y será un punto estratégico para la protección de esta especie en el sur del país.
“En el censo del 2020 se identificaron 300 individuos de Suri. Queremos ver con este censo si las medidas de manejo están siendo efectivas y poder identificar el número actual de individuos. Creemos que su número ha mejorado por el trabajo que se ha realizado. Y esto es importante porque nos va a demostrar que las estrategias de conservación dan resultados”, sostuvo el titular del Minam.

“No podemos esperar a que una especie esté en grave riesgo para actuar. El Suri es un ave peruana parecida al ñandú, corredora y parte de nuestra historia. Estuvimos hace poco en Andamarca en la sierra de Moquegua donde esta ave es un símbolo regional y fuimos testigos del aprecio que la gente le tiene a esta especie protegida”, indicó Espichán.
Resaltó también el éxito obtenido en la recuperación de la pava aliblanca en el norte del país. “Hace mucho tiempo se creía extinta esta especie y ahora tenemos 850 individuos. Es un ave bastante representativa dentro de la cultura peruana, dentro de nuestra identidad”, acotó.

Indicó que el Ministerio del Ambiente, a través de la iniciativa “Alas que siembran, pava aliblanca”, busca la recuperación y conservación de dicha especie, para promover el ecoturismo y el desarrollo sostenible en el norte del país. La propuesta, añadió Espichán, une la ciencia, la cultura y la naturaleza en un mismo camino e involucra a tres regiones: Cajamarca, Lambayeque y Piura.
La pava aliblanca, sólo se encuentra el bosque seco, un ecosistema de 186 mil hectáreas de las regiones de Piura, Lambayeque y Cajamarca, entre los 300 y 1100 metros de altitud.
Áreas naturales protegidas
“El país tiene el 18% del territorio nacional cubierto con áreas naturales protegidas. Son 78 áreas protegidas, que básicamente son muestras representativas de los ecosistemas. El Perú es un país bendecido en términos de biodiversidad, de ecosistemas y estamos en el top ten de aves, mamíferos y anfibios. Todo este legado natural nos compromete como país, a dar todos nuestros esfuerzos por su mantenimiento”, comentó el titular del Minam.
Indicó que no solo se trabaja en áreas protegidas conocidas como el santuario histórico de Machu Picchu, o las reservas de Paracas, Bosque de Pómac, San Fernando o Pacaya Samiria, sino también en reservas pocos publicitadas como Wepí y otras que tienen una importante biodiversidad y también necesitan un adecuado manejo y sostenimiento que se realiza a través del Servicio Nacional de Áreas Protegidas y el trabajo de los guardaparques.

“En cuanto a guardaparques, son 800 trabajadores que representan muchas veces en estas zonas alejadas, la única presencia del Estado. Nosotros los denominamos guardianes de la naturaleza y felizmente se les ha podido mejorar su escala salarial. Ellos vigilan y patrullan nuestro patrimonio natural y era justo que vean mejorar sus condiciones laborales”, manifestó el ministro del Ambiente.
Sostuvo que el Programa Bosques del Ministerio del Ambiente cerró el año 2025 con importantes avances en la conservación de 1.8 millones de hectáreas de bosques amazónicos, a través de su mecanismo de intervención, incentivos y planes de negocios, que impactan en la mejora de la calidad de vida e ingresos económicos de más de 9 mil 600 familias amazónicas y pequeños productores.
“Esta iniciativa permite al Minam continuar fortaleciendo durante el 2026 el monitoreo de bosques en gobiernos regionales con equipos tecnológicos avanzados como drones, GPS, softwares”, puntualizó Espichán.

También informó que, durante el 2026, el Programa Bosques del Minam continuará fortaleciendo el monitoreo de bosques en gobiernos regionales, a través de la entrega de oficinas regionales de monitoreo, habilitadas y equipadas a los GORE de Junín, Loreto, Amazonas, Ayacucho, Ucayali y Pasco. En total se logrará la implementación y equipamiento de 11 gobiernos regionales, con equipos tecnológicos avanzados como drones, GPS, softwares, entre otros, detalló.
Descongelamiento de glaciares y ciudades arborizadas
Espichán Mariñas señaló que otro reto a afrontar por el calentamiento global es el descongelamiento de los glaciares. “Como país tenemos el 68% de los glaciares tropicales del mundo, pero también el Perú justamente por su posición geográfica, es uno de los países más vulnerables al cambio climático. De hecho, estamos en retroceso de los glaciares, en cerca del 50%. Eso implica una serie de medidas, pero también de oportunidades”, remarcó.
“Vamos a tener mayor cantidad de agua, es por ello que estamos trabajando con varios sectores este tema del superávit hídrico. El Instituto Nacional de Investigación de Glaciares y Sistemas de Montaña, investiga el fenómeno y su dinámica para entender, su composición, su devenir y que acciones podemos realizar”, indicó.

La autoridad reveló, de otro lado, que el Instituto de Investigación de la Amazonía Peruana está desarrollando un estudio de olas de calor para ver el impacto de la arborización en zonas urbanas para reducir los niveles de temperatura y mejorar la calidad del aire. Una práctica que ya ha tenido resultados prometedores en ciudades como Medellín y Barcelona.
“Definitivamente es clave la actividad de reforestación y recuperación de ecosistemas. Esta práctica mejora la calidad del aire y baja la temperatura ambiental. Dentro del paquete de proyectos que vamos a promover y poner a disposición de los inversionistas privados, está el de reforestación y debemos considerar el ambiente cercano de las personas y la arborización es un tema clave en ese sentido”, puntualizó.
(FIN) AAE