En los históricos documentos que protege celosamente el Archivo Regional de la Ciudad del Cusco (ARC), se han hallado recientemente manuscritos del año 1544 y 1545 que, según expertos, serían las primeras referencias de la existencia de la ciudadela Inca de Machu Picchu.
La formación, ubicación e importancia de esta Llaqta Inca, considerada como el destino más importante del país, fue y es materia de estudios constantes por investigadores de talla internacional, nacional y local, que ahora con estos escritos tendrán un soporte valioso para analizar y aportar a la ciencia e historia.

El equipo multidisciplinario del ARC, liderados por la doctora Margaret Najaro y el magister Ronald Camara, y un grupo de técnicos encontraron los valiosos ‘archivos becerro’, afectados probablemente por goteras, en un estilo de paleografía, que hacen referencia a “Picchu”, como se habría denominado por entonces a Machu Picchu.
Edwin Berduzco Torres, director del ARC, asegura a la Agencia Andina que hay valiosa información de relevancia de aquel espacio “indica una entrevista a los caciques, en este caso a un nieto del Inca Túpac Yupanqui, donde él narra sobre Machu Picchu, su ubicación, quiénes lo administraban en ese periodo, y da a conocer que Machu Picchu era un lugar donde se tomaban decisiones políticas, económicas, y también territoriales, era un espacio de residencia y producción”, subraya.

Estos inéditos documentos que corresponden al Fondo Educandas y hoy preservados en el ARC, están en un reducido local en el segundo piso de la Biblioteca de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco (Unsaac), espacio que ya habían sido visitados por los investigadores Miguel Glave y el extinto y entrañable intelectual cusqueño Donato Amao, entre otros.
“No habían llegado a este nivel de encontrar la primera referencia sobre ‘Picchu” en este caso Machu Picchu. No era una ciudad perdida como en el año 1911 lo dan a conocer, siempre ha sido un espacio, territorios administrados durante estos 400 años por diferentes familias y personas que en ese momento habitaban”, aclaró Berduzco.

El equipo técnico durante el año de trabajo, y en los próximos 6 meses más, conseguirá un estudio definitivo, en la que explicarían incluso la división geográfica de este espacio sagrado, al contar con información de la serie de cinco ‘libros becerro’, por la cubierta en fibra del ternero.
La geografía de Picchu
“Los incas utilizaban la tecnología de los topus, hoy se denominan los topos, que era la separación geográfica de cada espacio que habitaban los Incas, es así que durante muchos siglos y archivos becerros hacen referencia a estos topus que era una expansión territorial en ese momento que lo administraba alguna familia en particular”, indica.
Para lograr un acercamiento al contexto geográfico, el director del ARC confirma que hicieron contacto con la Universidad de Praga, con cuyos expertos en mapas satelitales, revisarán los topus en Machu Picchu “y porque no, más adelante del propio Tahuantinsuyo”, ansía Berduzco.

El director del ARC informó que los datos sobre Machu Picchu, están en la serie de Número 2, que configuran anotaciones, actas de instituciones públicas de la época, los cabildos, conventos religiosos que fueron redactados con fibra vegetal sobre papel rústico, de lo que acontecía en territorio cusqueño.
Esta valiosa información de fuente primaria y tangible, resolverá algunas dudas sobre Machu Picchu lo que fue y cómo era habitado con certeza “Hiram Bingham con la universidad de Yale dan a entender que Machu Picchu estaba perdido durante 400 años; pero no fue tanto así porque tenía referencias a través de cronistas que hacían mención a Machu Picchu”.
“Creemos que con esta fuente de información primaria encontrada habrá certezas sobre Machu Picchu”, reitera.

La investigación será traducida en una publicación, la cual espera ocupar destacadas bibliotecas del país y el mundo, pues se exhibirá la identidad cusqueña y su legado ancestral para futuras generaciones; mientras que la fuente objetiva, buscaría ser declarada como Patrimonio Cultural de la Nación y de la Humanidad por la Unesco.
No obstante, la serie de libros referencia sobre Machu Picchu de los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX, serían expuestas y formaría parte de un circuito turístico, para la cual alistan coordinaciones con el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) y la Gerencia Regional de Comercio Exterior y Turismo (Gercetur) Cusco.
“Nuestro objetivo es ponerlo en valor y sea declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad. Estos libros becerro todavía no están declarados como sí lo están el ‘Censo de 1860’ y ‘el Hospital de los Naturales de 1652’”.

Asimismo, ingresará al proceso de digitalización con otros Fondos Documentales “este ya lo hemos aislado y para digitalizar hay una etapa previa que es la estabilización y estamos ad portas del convenio con la Universidad de Praga para que lo digitalicen y tengan valor legal a nivel internacional. Están en un buen estado”.
Nuevo local
La nueva infraestructura del ARC actualmente se halla en construcción y será implementado con una inversión de 18 millones de soles, y contempla un edificio con niveles equipados para el archivo especializado, la instalación de un sistema de seguridad para los repositorios, un sistema digital de registro y consulta, personal capacitado en nuevas tecnologías archivísticas y la aplicación de procesos técnicos para la conservación de documentos históricos.

Durante un siglo, 102 años de creación del Archivo Regional, que mantiene aún documentos de la época virreinal hasta la actualidad, ocupó varios locales, como en la calle Tigre, Limacpampa (centro histórico) y la biblioteca de Unsaac desde 1942.
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