Innovación, el gran reto de las empresas para crecer y desarrollarse

No se trata solo de adoptar nueva tecnología

ANDINA/Difusión

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11:00 | Lima, abr. 27.

Muchas empresas en el Perú enfrentan una brecha entre lo que implementan y lo que realmente transforman. Pese a los esfuerzos, aún queda mucho por hacer en el campo de la innovación.

El último 21 de abril se conmemoró el Día Internacional de la Creatividad e Innovación. La iniciativa busca destacar el papel de las ideas, el desarrollo sostenible y la innovación en el crecimiento económico y humano.

La innovación se ha constituido en un reto, un desafío para muchas empresas, especialmente en países en desarrollo como el Perú. Así, las organizaciones continúan invirtiendo en tecnología, automatización y transformación digital. Sin embargo, los avances no siempre responden a estas apuestas, señala artículo publicado en el Suplemento Económika del Diario El Peruano

De acuerdo con el informe global The State of AI in 2025 de McKinsey & Company, el 88% de las empresas ya utiliza inteligencia artificial (IA), pero solo un 32% logra escalarla más allá de proyectos piloto. 

Para el gerente de Planeamiento Comercial e Innovación del Grupo Crosland, Gustavo Juárez, una de las principales razones por las que los resultados de los procesos de innovación no son necesariamente los esperados, es que el foco suele ponerse en las herramientas, dejando de lado un factor determinante: la cultura organizacional.

“Hoy, el principal desafío de la innovación no está en la adopción de tecnología, sino en la capacidad de las organizaciones para alinear su cultura, sus procesos y su forma de tomar decisiones con ese cambio. Sin esa base, cualquier iniciativa pierde tracción y difícilmente escala”, manifestó. 

Juárez comentó que ello se traduce en que una proporción importante de las iniciativas de transformación no alcanza sus objetivos. “Esto ocurre no por limitaciones tecnológicas, sino por barreras internas como la resistencia al cambio, la falta de alineamiento entre áreas y modelos de gestión que no favorecen la experimentación”, detalló.

Brecha


El gerente de Planeamiento del Grupo Crossoland aseveró que en muchas organizaciones la innovación se asocia a la implementación de nuevas tecnologías o a la creación de áreas especializadas. 

“Sin embargo, estas iniciativas suelen convivir con estructuras tradicionales que priorizan la eficiencia operativa por encima de la adaptación, limitan la agilidad en la toma de decisiones y penalizan el error”, sostuvo Juárez.

Agregó que este desajuste genera una paradoja: empresas que invierten en innovación, pero que operan bajo dinámicas que dificultan su adopción efectiva. 

“Además, cuando la innovación no se integra de manera transversal, tiende a concentrarse en equipos específicos, sin lograr un impacto real en el negocio. Esto limita su escalabilidad y reduce su capacidad de generar valor sostenido”, refirió el especialista.

Ejecución


Otro punto crítico destacado por el representante de Crossland es la ejecución. Si bien muchas organizaciones generan ideas, pocas consiguen implementarlas de manera consistente y llevarlas a escala. 




Para el ejecutivo, esto responde, en gran medida, a estructuras organizacionales rígidas, falta de incentivos adecuados y procesos que no están diseñados para adaptarse con rapidez.

“Las empresas no tienen un problema de ideas, sino de ejecución. La innovación exige modelos de gestión más flexibles, métricas distintas y una cultura que permita probar, ajustar y aprender de forma continua”, explicó Juárez. 

En este escenario, la innovación deja de ser únicamente un ejercicio de creatividad para convertirse en un desafío de gestión, alineamiento interno y liderazgo.

Frente a este escenario, la cultura organizacional emerge como un habilitador clave. Factores como la apertura al cambio, la colaboración entre equipos, la tolerancia al error y la capacidad de aprendizaje continuo resultan determinantes para que las iniciativas de innovación prosperen.

“La evidencia sugiere que las empresas que logran avances sostenidos no son necesariamente las que más invierten en tecnología, sino aquellas que han desarrollado culturas organizacionales alineadas con el cambio. En ese sentido, la innovación no depende solo de lo que las empresas implementan, sino de cuán preparadas están internamente para sostenerla”, puntualizó el ejecutivo.

Dato


- 2,725 proyectos vinculados con innovación sostenible, emprendimiento y el desarrollo productivo fueron cofinanciados en el 2025 por ProInnóvate.

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(FIN) DOP/SDD


Publicado: 27/4/2026