Cada 16 de abril se celebra el Día Mundial del Emprendimiento, una fecha que busca impulsar la creación de negocios y fortalecer el espíritu emprendedor. En ese contexto, es importante conocer los pasos para abrir un negocio y formalizar una empresa en el Perú.
A continuación, conozca la hoja de ruta para la constitución de un negocio o emprendimiento, con los pasos clave que deben seguir los ciudadanos para formalizar su actividad económica, desde la elección del tipo de empresa hasta su inscripción y puesta en marcha dentro del marco legal vigente.
El primer paso es definir si el negocio operará como persona natural o persona jurídica.
En el caso de la persona natural el emprendedor puede realizar actividades económicas de manera independiente, pero sin separar su patrimonio personal del negocio.
En cambio la persona jurídica permite crear una empresa con una identidad legal propia, facilitando la participación de uno o más socios y delimitando responsabilidades.

Este tema se ve principalmente en la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (Sunarp), entidad encargada de la inscripción de personas jurídicas y la formalización legal de empresas en el país.
Asimismo, la orientación sobre la elección entre persona natural o jurídica también es brindada por la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat), ya que esta decisión influye en el tipo de contribuyente y en las obligaciones tributarias que asumirá el emprendedor.
Régimen tributario
Otro aspecto importante es elegir el régimen tributario ante la Sunat.
Entre las opciones figuran el Nuevo Régimen Único Simplificado (RUS), el Régimen Especial de Renta (RER), el Régimen Mype Tributario (RMT) y el Régimen General, cada uno con características específicas según el nivel de ingresos y tamaño del negocio.
Régimen laboral
Asimismo, los emprendedores deben considerar el régimen laboral que aplicarán.
El Régimen Laboral Especial de la Micro y Pequeña Empresa (Remype) ofrece beneficios tanto para empleadores como para trabajadores facilitando la formalización.
Este tema se gestiona principalmente en el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE), entidad encargada de regular los regímenes laborales y donde se administra el Registro Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (Remype).
Además, los emprendedores pueden recibir orientación y acompañamiento a través del Ministerio de la Producción, mediante su Programa Tu Empresa, que brinda asesorías, capacitaciones y servicios para impulsar la formalización y desarrollo de las micro y pequeñas empresas.
Licencia de funcionamiento
Finalmente, es indispensable obtener la licencia de funcionamiento (en la municipalidad correspondiente), la cual permite operar de manera legal.
Esta puede variar según el nivel de riesgo del negocio, desde actividades de bajo o medio riesgo hasta aquellas de riesgo alto o muy alto que requieren medidas adicionales de seguridad.
Ventajas de la formalidad y riesgos de la informalidad
Contar con un negocio formal permite a los emprendedores acceder a una serie de beneficios que impulsan su crecimiento y sostenibilidad. Entre ellos, destaca la posibilidad de expandirse a nuevos mercados, tanto nacionales como internacionales, así como proteger el patrimonio personal al separar las finanzas del negocio. Además, la formalización facilita el acceso a créditos en el sistema financiero, programas de apoyo del Estado y beneficios tributarios como el crédito fiscal o regímenes especiales.
Asimismo, un negocio formal puede establecer alianzas estratégicas con otras empresas, participar en licitaciones públicas y convertirse en proveedor del Estado, lo que amplía significativamente sus oportunidades comerciales y de desarrollo.
En contraste, operar en la informalidad limita el crecimiento del negocio, ya que reduce la cartera de clientes al impedir trabajar con entidades públicas y grandes empresas que exigen formalidad. También expone al emprendedor a sanciones legales, como multas, clausura del local o incautación de productos por incumplir la normativa vigente.
A ello se suma la falta de acceso a beneficios laborales, como seguridad social, gratificaciones y vacaciones, así como la imposibilidad de proteger legalmente la marca o el nombre comercial, lo que puede ser aprovechado por terceros. Finalmente, los negocios informales no pueden acceder a programas estatales ni participar en procesos de contratación pública, restringiendo aún más sus posibilidades de crecimiento.
El Día Mundial del Emprendimiento se celebra cada 16 de abril con la finalidad de destacar el impacto de los emprendedores en la creación de empleo y la innovación, así como en el crecimiento de la actividad económica global.