En el distrito de Monsefú, región Lambayeque, la celebración por el Día de la Madre se ha convertido en una oportunidad clave para reactivar la economía local. Artesanas y panificadores vienen intensificando su producción ante el incremento de la demanda, ofreciendo una variada gama de productos que destacan por su originalidad y valor cultural.
Desde prendas bordadas a mano hasta panes artísticos con mensajes emotivos, la campaña por esta fecha especial permite a decenas de familias generar mayores ingresos y fortalecer sus emprendimientos.

Las ventas se concentran principalmente en productos personalizados y hechos a mano, muy solicitados por quienes buscan obsequios únicos.
En ese contexto, integrantes de la Asociación de Panaderos Industriales han preparado panes en forma de corazón con frases como “Madre, eres mi tesoro”, apostando por la innovación para captar más clientes.

Este tipo de iniciativas no solo incrementa los pedidos, sino que también permite asegurar ingresos anticipados, fundamentales para la estabilidad de los negocios familiares.
En paralelo, las artesanas monsefuanas de la Asociación Artesanías Manos Peruanas, exhiben lo mejor de su talento con la confección de blusas bordadas a mano con diseños de flores y pavos reales, piezas que reflejan horas de dedicación y que alcanzan gran aceptación en el mercado.
La embajadora de la marca Lambayeque y maestra artesana de Monsefú, Manuela Ayasta Caicedo, informó que a estos productos se suman accesorios y artículos para el hogar como servilletas, centros de mesa, bolsos y manteles, ideales para regalar en esta fecha y que representan una fuente directa de sustento económico. “Cada pieza es única que tiene diseños como flores hermosas y pavos reales bordados a mano”, comentó en diálogo con la Agencia Andina.

Este movimiento productivo en Lambayeque evidencia cómo las tradiciones pueden convertirse en motores de desarrollo. Cada venta no solo beneficia a una familia, sino que impulsa la economía local, fomenta el turismo y refuerza la identidad cultural de Monsefú como referente artesanal de la región.
Así, el Día de la Madre no solo se celebra con detalles llenos de cariño, sino también con el esfuerzo de manos trabajadoras que encuentran en su arte una forma de salir adelante. En Monsefú, tradición y emprendimiento se entrelazan para demostrar que la cultura también puede ser una poderosa herramienta de crecimiento económico.
(FIN) SDC