Sacar adelante un negocio no solo depende de vender, sino de tomar buenas decisiones desde el inicio. En el Perú, 7 de cada 10 empresas sobreviven durante sus tres primeros años de operación, según La Mipyme en Cifras 2024.
Ese dato refleja que, aunque emprender es posible, sostenerse en el tiempo exige orden, criterio y capacidad para evitar errores que desgastan el negocio desde adentro.
En ese escenario, Roberto Percca, gerente de Desarrollo del Emprendedor de Mibanco, señala que muchos negocios no se debilitan por falta de esfuerzo, sino por pequeñas decisiones mal tomadas que, con el tiempo, terminan afectando la caja, la operación y la capacidad de crecer.
“Un negocio puede vender y aun así estar perdiendo valor si no controla sus márgenes, si desordena su flujo de efectivo o si toma decisiones comerciales sin información. Evitar errores de gestión no solo protege la rentabilidad, también mejora la capacidad del negocio para sostenerse, adaptarse y crecer con mayor solidez”, explica.
Por ello, Roberto Percca comparte cinco errores que conviene evitar cuando tienes un negocio:
1. Confundir movimiento con rentabilidad:
Hay emprendedores que venden todos los días y aun así no logran avanzar. El problema es que muchas veces se enfocan en cuánto entra, pero no en cuánto queda. Si no conoces tu margen real por producto o servicio, puedes estar trabajando mucho para ganar muy poco. Vender más no siempre significa crecer; a veces solo significa rotar dinero sin construir utilidad.
2. Comprar de más por miedo a quedarte sin stock:
Uno de los errores menos visibles es inmovilizar demasiado dinero en mercadería que no rota con la velocidad esperada. Comprar por impulso, por descuentos o por temor a “quedarte corto” puede ahogar tu caja. Lo más sano es aprender a leer qué sí se mueve, con qué frecuencia y cuánto tiempo tarda en convertirse otra vez en dinero.
3. Dar facilidades de pago sin medir el impacto en tu caja:
A veces, por no perder una venta, se acepta fiar, fraccionar o esperar demasiado para cobrar. El problema no es vender al crédito, sino hacerlo sin reglas claras. Cuando das plazos sin calcular tu propia necesidad de liquidez, terminas financiando a otros con el dinero que tu negocio necesita para operar.
4. Querer crecer antes de tener una operación estable:
A veces expandirse suena atractivo, pero crecer sin control puede desordenarlo todo. Meterte a nuevos rubros, contratar más gente o ampliar tu oferta sin procesos mínimos claros suele generar errores, reprocesos y más gastos ocultos. Antes de crecer, un negocio debe demostrar que sabe sostener bien lo que ya tiene.
5. Tomar decisiones sin revisar números:
Muchos emprendedores revisan sus cuentas solo cuando falta dinero o cuando aparece un problema. Ahí ya van tarde. Un negocio necesita seguimiento constante: qué se vendió más, qué bajó, cuánto debes, cuánto te deben y qué gastos se están comiendo el margen. Los números no solo sirven para mirar el pasado; sirven, sobre todo, para corregir a tiempo.
Más en Andina:
(FIN) NDP / MDV
Publicado: 16/4/2026