Dos adolescentes provenientes de Piura y San Martín recibieron el regalo de la vista, gracias a un trasplante de córnea que les permitió volver a ver el mundo y en especial el rostro de sus madres quienes se encuentran muy conmovidas por las exitosas intervenciones realizadas en el Instituto Nacional de Salud del Niño, INSN – San Borja del Ministerio de Salud.
La historia de Lolita (16) y Abner (13) son testimonio del poder de la donación de órganos y la generosidad de las familias que deciden donar la córnea de sus seres queridos después de su partida y también un recordatorio de la importancia de realizar este acto de amor al prójimo y de la diferencia que puede hacer en la vida de las personas que lo necesitan y en su entorno más cercano.
Hace ocho años, Lolita se encontraba caminando por el patio de su colegio cuando de pronto cayó sobre su rostro una botella de plástico que sus compañeros pateaban como si fuese una pelota. Este suceso ocasionó que perdiera la visión en ambos ojos y que su vida diera un giro de 360 grados, porque debió de cambiar su forma de estudiar y continuar con todas sus actividades.
En el caso del Abner, nació con una malformación en la córnea, condición que le impedía ver con el ojo derecho, lo que le había privado de experimentar el mundo de la misma manera que otros niños de su edad. Sin embargo, gracias a la operación realizada por un equipo especializado de oftalmólogos hoy vuelve a sonreír y al igual que Lolita cumplirá todos sus anhelos.
El momento más emotivo llegó cuando, después de las operaciones realizadas, los pacientes pediátricos abrieron los ojos y vieron el rostro de sus madres, que habían estado a su lado muy pendientes durante todo el proceso. La alegría fue indescriptible, y las lágrimas de felicidad no se hicieron esperar.
Ambos menores recibieron el alta médica y antes de salir del hospital, mostraron una sonrisa radiante por este regalo de vida en año nuevo y se dirigieron a la comunidad para invocar a que continúen donando órganos, para que más niños sean felices y puedan rehacer sus vidas.
Lolita junto a su mamá, Miriam Raymundo, dijo que sigue sin creerlo. “Antes me gustaba sentarme en los autos al lado de las ventanas y sentir la naturaleza, ahora ya veo, hay esperanza para mí y podré cumplir muchos sueños como ser enfermera. Tengan fe y esperanza siempre”, señaló la pequeña.
Asimismo, Abner quien no dejaba de acariciar y abrazar a su mamá, la señora Ruth Villoslava, indicó que donar órganos cambia y salva vidas. Ambos adolescentes juntos a sus mamás exclamaron: ¡Ama, dona, vive! Por su parte, la directora general del INSN – San Borja, Dr. Zulema Tomas Gonzales, destacó la complejidad de las operaciones, cuyo resultado dijo es verdaderamente gratificante.
“Estamos muy emocionados de haber podido devolver la vista a los dos pequeños iniciando el año 2026 y permitirles experimentar la vida de una manera completamente nueva. Felicito al equipo de oftalmólogos por su precisión y habilidad técnica, nos llenan de orgulloso y satisfacción”, agregó.
Además resaltó que la donación de órganos es un acto de amor que puede cambiar la vida de las personas, por lo que invitó a la población a registrarse como donante y reducir así las listas de espera.
“Agradecemos a la familia del donante por su generosidad. Su decisión ha permitido que Lolita y Abner vean el rostro de sus madres nuevamente, un regalo invaluable", comentó.
Asimismo, reiteró su invocación a que además de órganos los ciudadanos se una a la cadena solidaria de donación de sangre y plaquetas “Tu donación puede ayudar a un niño que necesita una transfusión, a una madre que da a luz, a un paciente que se somete a una cirugía, o a alguien que lucha contra una enfermedad”, agregó la autoridad.
¿Dónde puedo ir a donar?
Las personas interesadas en donar pueden acercarse al Centro Comercial la Rambla de San Borja de 8:00 a.m. – 6:00 p.m. o ingresar al INSN- San Borja por la puerta N° 1 en Av. Javier Prado, de lunes a domingo desde las 7am hasta las 7pm.
Cabe resaltar que, el INSN - San Borja realiza trasplantes de órganos sólidos (riñón, hígado, corazón, córnea) y tejidos, siendo un centro pediátrico de alta complejidad que atiende a niños de todo el Perú, consolidándose como referente en el país para estas intervenciones que salvan vidas, incluyendo campañas en regiones para descentralizar la atención especializada.