El presidente estadounidense Donald Trump amenazó con imponer un arancel del 25% a los socios comerciales de Irán, en un intento de apretar las clavijas al régimen de los ayatolás, que ha reprimido las protestas con un saldo de al menos 648 muertos.
Al principio iban dirigidas contra el aumento del costo de vida, pero con el paso de los días se han convertido en un movimiento contra el régimen teocrático que ha gobernado Irán desde la revolución de 1979.
Este martes se restableció la conexión telefónica internacional, constató un periodista de AFP en Teherán, aunque los iraníes siguen sin poder acceder a internet por un bloqueo impuesto por las autoridades desde el 8 de enero que, según organizaciones de derechos humanos, busca ocultar la magnitud del derramamiento de sangre.
Trump, que ha amenazado con intervenir militarmente en Irán, anunció el lunes en redes sociales que dicho arancel del 25% se aplicaría "inmediatamente" en sus actividades en Estados Unidos a los socios comerciales de la República Islámica.
Los principales socios comerciales de Irán son China, Turquía, Emiratos Árabes Unidos e Irak, según la base de datos económicos Trading Economics.
Poco después, Pekín respondió que protegerá "sus legítimos derechos e intereses" y consideró que "no hay ganadores en una guerra arancelaria".
La Casa Blanca afirmó el lunes que Trump no tiene ningún "temor" a atacar militarmente a Irán pero que, de momento, está dando prioridad a la diplomacia.
La ONG Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, indicó el lunes que pudo verificar 648 muertes, entre ellas las de nueve menores, pero advirtió que la cifra real de víctimas podría superar las 6.000. Además, reportó que hay más de 10.000 detenidos.
Human Rights Watch (HRW) abundó diciendo que existen "informes fiables de que las fuerzas de seguridad están llevando a cabo matanzas a gran escala en el país".
Según la prensa estatal iraní, decenas de miembros de las fuerzas de seguridad murieron en las protestas. Sus funerales se acabaron convirtiendo en grandes concentraciones a favor del gobierno, que declaró tres días de luto oficial.
El canciller iraní, Abás Araqchi, declaró a Al Jazeera que el Ejecutivo "dialogó" con los manifestantes en los primeros días del movimiento y que sólo ordenó que se cortara internet tras verse "confrontado a operaciones terroristas y darse cuenta de que las órdenes venían de fuera del país".
Respecto a las amenazas de Trump, añadió: "Estamos preparados para cualquier eventualidad y esperamos que Washington elija una opción sensata. No importa qué opción elijan, estamos preparados para ello".
Catar estimó que una escalada entre Washington y Teherán sería "catastrófica" para Oriente Medio.
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(FIN) AFP/CFS