Durante una entrevista con la Agencia Andina, la adolescente de 16 años contó que su rutina empieza a las 5 de la mañana, revisando el organigrama de actividades del día. De 8:00 a. m. a 2:00 p. m. lleva clases de matemática en el colegio y por la tarde, de 4:00 a 7:00 p. m., recibe clases intensivas o de reforzamiento.
Sin embargo, desde inicios de este año se interesó en aprender a bailar un ritmo típico del Perú con el objetivo de representarlo en sus viajes al extranjero durante futuras competencias. Por ello, durante las noches ha comenzado a asistir a clases de marinera.
Entre sus otros intereses figuran el arte y el deporte. Los fines de semana, cuando dispone de mayor tiempo libre, le gusta practicar tiro con arco en el distrito de Pueblo Libre. También disfruta preparar postres, una actividad en la que, incluso, identifica figuras geométricas, una de las ramas de la matemática que más le apasiona.
"Todo lo que me gusta engloba la creatividad y el uso de mis manos y mi mente. Las olimpiadas implican hallar soluciones ingeniosas y transformar problemas difíciles en cosas sencillas. En mi tiempo libre, también aplico esa creatividad en manualidades como cerámica, origami y trabajos en papel", comentó Dhamaris.
Los sacrificios detrás de las medallas
En el 2024, Dhamaris logró la medalla de oro en la VII Olimpiada Mesoamericana de Física, en Houston, Estados Unidos. Ese mismo año obtuvo otra presea dorada en la Olimpiada Mundial de Física y Astronomía Copérnico y se consagró bicampeona de la Olimpiada Panamericana Femenina de Matemática (PAGMO), desarrollada en México.
El año pasado consiguió la medalla de plata en la Olimpiada Femenina de Matemática disputada en Pristina, Kosovo. A este logro se sumó la presea de plata obtenida en la Olimpiada Latinoamericana de Astronomía y Astronáutica (OLAA). A la fecha, ha acumulado cerca de 20 medallas en competencias nacionales e internacionales.
Pero detrás de los grandes logros también hay sacrificios, y la joven Alarcón Huamaní no es la excepción. En varias oportunidades, dijo, ha tenido que dejar de lado salidas con amigos o eventos sociales. En esta etapa importante de su vida sus prioridades se centran en culminar sus estudios.
"Estoy en un programa que se llama Beca Cometa, del grupo Intercorp, y normalmente tengo reuniones todas las tardes, allí aprendo más para las competiciones. Así que mi tiempo se ha distribuido mayoritariamente en ese aspecto de mi vida", resaltó.
Ingresar al MIT y luego trabajar en la NASA
Dhamaris está a puertas de culminar su etapa escolar: está en quinto de secundaria. A diferencia de sus padres, ambos ingenieros formados en la universidad San Marcos, ha decidido apostar por un camino propio y
postular al Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) para seguir la carrera de
Ingeniería Aeroespacial.
¿Cómo te imaginas tu futuro de aquí a 10 años?, preguntamos. "Me imagino con una maestría y un doctorado en mi carrera, así como regresando al Perú para impulsar las áreas de ciencia y tecnología. También me gustaría ser parte de la NASA, luego de culminar mis estudios".
Este sueño se fortaleció tras el anuncio de la fecha de lanzamiento de la misión Artemis II. "A mí también me gustaría ser parte de una misión que lleve astronautas a otros planetas o a la Luna, y contribuir en la creación de nuevos cohetes más avanzados e inteligentes", dijo entusiasmada.
Dar el primer paso con todo el corazón
En febrero de 2024, Dhamaris fundó, junto a dos amigos, la asociación Musquykuna, que significa “soñar”. A través de esta iniciativa, que cuenta con certificación de la Secretaría Nacional de la Juventud (Senaju), se brinda una guía sobre competencias internacionales en ciencia y matemática, así como talleres gratuitos, con el objetivo de apoyar a estudiantes de bajos recursos económicos que buscan competir a nivel nacional e internacional.
La información completa de este servicio puede encontrarse en sus
redes sociales, donde ofrecen contenidos avanzados en biología, matemáticas, astronomía, química, física, programación e inglés estadounidense. Además, cuentan con un
grupo de WhatsApp y una página web para orientar a los estudiantes interesados.
La joven campeona se dirigió a los jóvenes que, como ella, sueñan a lo grande y quieren participar, por ejemplo, en olimpiadas internacionales. "Si realmente lo desean, pueden llegar muy lejos. También es importante pedir ayuda a quienes ya tienen experiencia, como profesores o compañeros, ya que ese apoyo fue clave en mi camino", recomendó.
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