Groenlandia rechazó de plano la idea de convertirse en un territorio estadounidense, después de que el presidente Donald Trump volviera a amenazar con el uso de la fuerza para anexionar ese territorio autónomo danés rico en minerales.
El magnate republicano afirma recurrentemente que el control de esa isla es "crucial" para la seguridad nacional de Estados Unidos, debido al aumento de la actividad militar de Rusia y China en el Ártico.
El viernes, en su reunión con directivos de la industria petrolera centrada en la explotación del crudo venezolano, el presidente advirtió que se encargará "por las buenas" o "por las malas" de su propósito en Groenlandia.
Una declaración a la que respondieron el mismo viernes noche los líderes de los cinco partidos del Parlamento de Groenlandia: "No queremos ser estadounidenses, no queremos ser daneses, queremos ser groenlandeses".
El documento incluye a las cuatro fuerzas políticas que conforman el gobierno y también al partido de la oposición, que aboga por una rápida independencia del territorio danés.
"El futuro de Groenlandia debe ser decidido por los groenlandeses", zanjaron.
Dinamarca y otros aliados europeos han expresado su alarma ante las amenazas de Trump de tomar la isla, donde Washington dispone de una base militar desde la Segunda Guerra Mundial.
La Casa Blanca ha dicho, sin excluir la opción militar, que el presidente reflexiona "activamente" sobre la opción de comprar la isla.
En cualquier caso, Trump recalcó el viernes que no permitirá que "Rusia o China ocupen Groenlandia".
Esos dos países han aumentado su actividad militar en la región ártica en los últimos años, aunque ninguno ha reclamado el vasto territorio, y tanto Nuuk como Copenhague rebaten el argumento de Trump.
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(FIN) AFP/CFS
Publicado: 10/1/2026