Cada 11 de abril se celebra en Perú el Día del Arqueólogo Peruano, una efeméride que resalta el loable aporte de los profesionales dedicados a una de las disciplinas científicas y académicas que contribuyen a un mejor conocimiento del pasado y rescata lecciones para el presente y futuro de nuestro país.
¿Por qué se conmemora el Día del Arqueólogo Peruano en esta fecha?, ¿Qué aspectos notables caracterizan a esta disciplina?, ¿Por qué es clave la investigación arqueológica?, ¿Cuál es el aporte de la arqueología al fortalecimiento de la identidad de los peruanos? A continuación, la respuesta a estas y otras interrogantes.
Día del Arqueólogo Peruano
El Perú conmemora, cada 11 de abril, el Día del Arqueólogo Peruano, al conmemorar el nacimiento del notable médico, académico e investigador peruano Julio César Tello Rojas, reconocido como el Padre de la arqueología peruana y descubridor de las culturas Chavín y Paracas.

Nacido en la provincia limeña de Huarochirí, el 11 de abril de 1880, Julio César Tello fue un estudioso del proceso civilizatorio del Perú antiguo, catedrático de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y allí fundó el Museo de Arqueología y Etnología, el 21 de octubre de 1919.

Cinco años después, en 1924, formó el Museo de Arqueología Peruana. Entre 1931 y 1938 dirigió el Instituto de Investigaciones Antropológicas, dependiente de dicho museo, instituto que por iniciativa suya se convirtió en el Museo Nacional de Antropología y Arqueología, en 1945. En la actualidad, dicho museo, ubicado en el distrito de Pueblo Libre, se llama Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú.
Importancia de la arqueología
Ruth Shady Solís, una de las arqueólogas peruanas más prestigiosas del mundo y descubridora de la Civilización Caral, la más antigua de América surgida hace 5,000 años en el valle de Supe de la provincia limeña de Barranca, sostiene que la arqueología es una disciplina que es importante no solo para el conocimiento sino también para solucionar muchos desafíos actuales por los que atraviesa nuestro país en ámbitos como la alimentación, la arquitectura, la sismología o la textilería.

Sostiene que la arqueología es fundamental para recuperar conocimientos ancestrales porque vivimos en un país megadiverso donde nuestros antepasados, que ocuparon cada parte del territorio peruano, pusieron especial atención a la creación de conocimientos que los científicos del mundo de hoy reconocen con gran admiración.

Por su parte, el docente y arqueólogo Henry Tantaleán, quien dirige el Programa Arqueológico Chicama, auspiciado por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y el Instituto Peruano de Estudios Arqueológicos, sostiene que en la actualidad la arqueología peruana ha ganado un importante espacio en la sociedad y un merecido sitial en la academia, debido a sus notables hallazgos e investigaciones.

Asevera que la arqueología peruana es muy importante porque ha rescatado tecnologías, formas de vida y relación social, relación de la sociedad con la naturaleza y con otras comunidades, lo que nos permite comprender nuestro propio entorno de manera coherente y racional.

Considera que la gran tradición arqueológica peruana es un enorme respaldo a la nueva generación de arqueólogos que ahora están en capacidad de dialogar con gran nivel teórico, práctico y metodológico con especialistas de otros países.
Aporte a reforzar la identidad de los peruanos
La arqueología cumple un rol trascendental para fortalecer la identidad de los peruanos. Para Ruth Shady, el Perú ha sido y es un país pluricultural y multilingüe, donde las sociedades ancestrales surgidas en cada parte de su territorio crearon tecnologías apropiadas y conocimientos trasmitidos por generaciones y que hoy son motivo de orgullo para las poblaciones locales y regionales que tratan de preservarlos.

Destaca, por ejemplo, los conocimientos en el tema alimentario para el cultivo de la arracacha, un tubérculo andino conocido como zanahoria blanca, y la achira, un rizoma parecido al camote, que se consumía en Caral al igual que la anchoveta, pez del mar peruano cuyas propiedades nutritivas ya todos conocen.

Afirmó que, como parte de las investigaciones arqueológicas, se promueve la participación de la comunidad con iniciativas de carácter educativo y de protección y conservación de las zonas arqueológicas y su entorno local.

Destacó, por ejemplo, el programa Caral en la Escuela, promovido por la Zona Arqueológica Caral (ZAC), con el que busca generar conciencia en la población escolar sobre la importancia de la protección y la defensa del patrimonio cultural de la Civilización Caral, así como de sus conocimientos para que, de esta manera, los niños influyan positivamente en sus padres y familiares en la valoración de la historia de nuestros antepasados.

Indica que, de esa manera, se mejora la autoestima y se fortalece la identidad de las personas desde que son niños, con lo cual se pueden lograr sociedades que trabajen organizadamente en sacar adelante el país y contribuyan a plantear iniciativas que conlleven a solucionar los problemas de su comunidad, distrito, provincia, región y del país.

A su turno, el arqueólogo Henry Tantaleán manifiesta que la arqueología ha conseguido aliados en las comunidades y autoridades para rescatar la historia de sus localidades y en el respeto del patrimonio arqueológico, lo que contribuye al fortalecimiento de su identidad.

Subraya que la arqueología es uno de los pilares a nivel histórico científico y de experiencia que permite fortalecer de manera importante la identidad nacional por que otorga a los pobladores fundamentos para sentirse orgullosos de su pasado.
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