¿Qué estrategias usar ante una sospecha de ludopatía en casa? [video]

Aumento de las apuestas en línea entre adolescentes preocupa a los especialistas en salud mental.

Cortesía

Cortesía

09:32 | Lima, mar. 1.

“La industria hace cada vez una publicidad más atractiva y encantadora”, advirtió el psicólogo Eriksson Pinto al referirse al crecimiento de las apuestas -en especial las deportivas-, una práctica en la que estarían involucrados 15 de cada 100 adolescentes peruanos, según estimaciones comentadas por el especialista.


La Dirección de Salud Mental del Ministerio de Salud (Minsa) informó recientemente que durante el 2025 se registraron 14.409 atenciones por ludopatía en los establecimientos de salud del país, una cifra superior a la reportada en el 2022, cuando se contabilizaron cerca de 11.000 casos, y al 2021, con entre 9.000 y 10.000 atenciones.

De acuerdo con Pinto, la mayoría de los casos corresponde a jóvenes y adultos; sin embargo, al enfocarse en la población adolescente involucrada en apuestas, el porcentaje alcanza el 15 %.Existe un incremento sostenido. Cuando se trata de adolescentes, el riesgo es mayor debido a que aún no se ha completado la madurez neurocerebral”, alertó.


La ludopatía, también conocida como juego patológico, es un trastorno de salud mental caracterizado por episodios recurrentes de juego que terminan dominando la vida de la persona, afectando su bienestar emocional, sus vínculos familiares y su estabilidad económica.

El especialista explicó que diversos autores han comparado la ludopatía con el consumo de sustancias. “Cuando el juego se antepone a todo -al trabajo, al estudio o a la familia- ya estamos frente a un problema. Aparecen dificultades económicas y un deterioro funcional en la vida del paciente del que es difícil salir”, señaló en Andina al Día.


Uno de los focos de mayor preocupación es el acceso temprano a las plataformas de apuestas. Adolescentes de 13 o 14 años ingresan, a través del celular, a sitios de apuestas deportivas para jugar por su equipo favorito. En muchos casos, incluso siendo menores de edad, lo hacen sin que sus padres lo sepan.

A ello se suma un entorno saturado de estímulos. “Existe una presencia constante de publicidad y patrocinio vinculados a las apuestas, que aparece de manera reiterada y normaliza esta práctica”, explicó Pinto, quien alertó sobre el impacto de estos mensajes en edades tempranas.

Señales de alerta y rol de la familia


El aislamiento social y la escasa interacción familiar figuran entre los principales factores de riesgo. Según el especialista, los adolescentes con ludopatía pueden mostrar cambios severos en su comportamiento: buscan dinero de manera insistente, venden objetos personales o piden recursos a sus padres, además de presentar un marcado distanciamiento emocional.

En estos casos, advirtió, es necesario un abordaje interdisciplinario en salud mental, ya que la ludopatía suele coexistir con trastornos como la ansiedad, la depresión y el consumo de alcohol o tabaco.

Respecto al uso del celular, Pinto aclaró que quitar el teléfono no es, por sí sola, una solución eficaz. Algunas investigaciones señalan que establecer horarios, reforzar la supervisión y acompañar el uso de dispositivos resulta más efectivo. “Los padres necesitan información y competencias para generar un clima familiar adecuado y una intervención oportuna”.

Una vía de escape


El especialista añadió que estudios recientes muestran que la violencia familiar o la disfuncionalidad en el hogar pueden empujar a niños y adolescentes a buscar en el juego una vía de escape frente al estrés o la sobrecarga emocional, lo que los expone también a otras conductas adictivas.


Desde una perspectiva de salud pública, Pinto consideró clave avanzar hacia mayor regulación y control, como la restricción de la publicidad y el patrocinio, límites horarios para menores de edad, así como programas de capacitación dirigidos tanto a adultos como a niños, en coordinación con las instituciones educativas.

Finalmente, recordó que la ludopatía forma parte de un conjunto más amplio de conductas adictivas, que incluye no solo las apuestas, sino también el uso problemático de videojuegos y consolas. “Muchos padres compran videojuegos y los hijos pasan horas jugando solos en su cuarto, sin supervisión. Ese también es un punto de atención”.

Más en Andina:



(FIN) RRC

Publicado: 1/3/2026