"Mashico", el peruano más longevo de Pensión 65, fallece a pocos días de cumplir 126 años

Marcelino Abad, símbolo de resiliencia y longevidad, partió a la eternidad en Huánuco

Marcelino Abad Tolentino, conocido como Mashico, iba a cumplir 126 años este 5 de abril. Foto: Pensión 65

Marcelino Abad Tolentino, conocido como Mashico, iba a cumplir 126 años este 5 de abril. Foto: Pensión 65

21:29 | Lima, mar. 30.

El Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), a través del Programa Nacional de Asistencia Solidaria Pensión 65, informa con profundo pesar el fallecimiento de don Marcelino Abad Tolentino, conocido como Mashico, el usuario más longevo del país con 125 años, y quien se alistaba a cumplir 126 años este 5 de abril.

El adulto mayor dejó de existir en la localidad de Huácar, provincia de Ambo, región Huánuco, donde residía en una casa hogar junto a otros usuarios del programa, con quienes había construido lazos de cercanía y afecto.

La ministra de Desarrollo e Inclusión Social, Lily Vásquez Dávila, expresó sus condolencias por la partida de Mashico y destacó que su vida representa un ejemplo de fortaleza, historia y dignidad. “Su legado nos recuerda el valor de nuestros adultos mayores y la importancia de seguir construyendo un país que los cuide, los respete y los acompañe”, manifestó.

De acuerdo con la información médica, el deceso se produjo por causas asociadas a su avanzada edad. Días antes, el adulto mayor había presentado dificultades respiratorias relacionadas con los cambios de clima, de las cuales logró recuperarse parcialmente.


Desde el Midis y Pensión 65 se desplegó un equipo para brindar acompañamiento y soporte a las personas cercanas a Mashico, así como para expresar la solidaridad institucional ante esta pérdida que enluta no solo a su comunidad, sino a todo el país.

Un legado que trasciende

La historia de don Marcelino Abad trascendió fronteras al convertirse en un símbolo de longevidad y resiliencia. Nacido en el año 1900, enfrentó desde temprana edad la pérdida de sus padres y vivió largos períodos en soledad, superando condiciones adversas con fortaleza y sabiduría.

Su vitalidad y buen estado de salud fueron atribuidos, según él mismo relataba, a una alimentación natural basada en productos que cultivaba, como frutas y verduras.

Una familia construida desde el acompañamiento

En 2019, Mashico fue ubicado por el programa Pensión 65 en una zona alejada de Huánuco, sin documento de identidad ni acceso a servicios del Estado. A partir de entonces, el programa articuló acciones con el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) y autoridades locales, logrando su identificación, inclusión social y acceso a derechos.

Desde ese momento recibió un acompañamiento permanente por parte del equipo territorial. Para quienes lo conocieron, como el promotor Misael Ayra, Mashico fue más que un usuario: fue un referente de vida, fortaleza y humanidad.

Un ejemplo que perdura


Hoy, el Midis y Pensión 65 despiden a Mashico reconociendo en su historia una lección de vida: que la dignidad, la esperanza y la alegría no tienen edad.

Su memoria permanecerá como inspiración para seguir trabajando por una vejez con derechos, respeto y bienestar para todas las personas adultas mayores del país.


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(FIN) NDP/JOT

Publicado: 30/3/2026