Un juez boliviano dispuso este viernes la detención preventiva por seis meses de un pastor peruano radicado en Bolivia desde hace más de dos décadas, acusado de abuso sexual contra una menor en un caso ocurrido en 1999, cuando la presunta víctima tenía 16 años y el imputado 36.
La resolución se emitió tras una audiencia de medidas cautelares, declarada en reserva, que se extendió por más de siete horas y en la que la defensa de Marco N.A., fundador de una iglesia evangélica en la ciudad oriental de Santa Cruz, presentó varios incidentes y anunció la apelación a la decisión judicial.
El acto se desarrolló en medio de oraciones y cánticos de un grupo de seguidores del religioso en las afueras del tribunal.
"Es un precedente muy funesto en cuanto a la forma en que se ha llevado este proceso", declaró a los medios el abogado del acusado, Víctor Cartagena.
El jurista explicó que se aplicó de forma retroactiva la Ley para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia (Ley 348), vigente en el país desde 2013, bajo el argumento de una supuesta violencia sistemática contra la víctima que comenzó, según la denunciante, hace 27 años.
Otra denuncia
No obstante, Cartagena señaló que el juez reconoció que el caso debe investigarse conforme a las normas que regían en el momento en que ocurrieron los hechos y que aguardará la respuesta judicial a la apelación presentada.
El caso investiga la relación que el pastor inició con una prima cuando ella tenía 16 años y que se extendió por casi una década, situación que, según la denunciante, también era de conocimiento de la madre del acusado.
El religioso debe afrontar otra denuncia por un caso similar que inicialmente fue rechazado por la Fiscalía y luego reabierto.
Derecho al silencio
Marco N.A. se presentó el jueves a declarar ante la Fiscalía de Santa Cruz, pero decidió acogerse a su derecho al silencio, pese a que horas antes había convocado a una conferencia de prensa para exponer su versión ante los periodistas.
El pastor, quien recientemente contrajo matrimonio con una exmiss Bolivia, afirmó que la denuncia en su contra responde a "un resentimiento personal" y que las supuestas víctimas aparecieron "justo después" de su unión conyugal.
La Iglesia evangélica anunció el martes en un comunicado su decisión de "separar temporalmente" al acusado de su labor pastoral, en "apego a la ley y en cumplimiento de los principios y valores que predica la palabra de Dios".
Investigaciones "exhaustivas"
Por su parte, la red Alerta 348, que reúne a varias organizaciones de defensa de las mujeres, pidió investigaciones "diligentes" y "exhaustivas" en este tipo de casos.
También demandaron el "cese inmediato de los discursos que culpabilizan, desacreditan, atacan o intimidan a quienes denuncian hechos de violencia sexual".
A raíz de las denuncias, el Viceministerio de Igualdad de Oportunidades publicó en sus redes sociales que "el tiempo que haya pasado no invalida el abuso cometido" y que "los delitos de violencia sexual en Bolivia no pueden prescribir".
"No importa si han pasado 10, 20 o 30 años, si una víctima denuncia, lo hace a su propio tiempo y la justicia debe responder oportunamente", añadió.
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