Inversión privada inicia 2026 con perspectivas favorables y crecería hasta 5% este año

Iinversión privada habría crecido alrededor de 9% en el 2025 consolidando el retorno a una senda expansiva

ANDINA/Daniel Bracamonte

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07:02 | Lima, ene. 12.

Por Juan Carlos Alcalde

La inversión privada registró en el 2025 una recuperación significativa y sigue con perspectivas favorables en un contexto caracterizado por la estabilidad macroeconómica, precios internacionales elevados y una mejora progresiva de la confianza empresarial.

Este desempeño marca un punto de inflexión tras varios años de bajo dinamismo, asociados a la incertidumbre política y a la desaceleración económica. Las proyecciones disponibles indican que la inversión privada habría crecido alrededor de 9% en el 2025, consolidando el retorno a una senda expansiva. 

Para el 2026, las estimaciones apuntan a un crecimiento adicional de entre 4% y 5%, lo que permitiría acumular al menos tres años consecutivos de expansión y configurar un nuevo ciclo de crecimiento de la inversión privada, señala artículo publicado en el Diario El Peruano. 

Este comportamiento se sustenta, en primer término, en un entorno internacional favorable, que ha mantenido elevados los precios de nuestros principales productos de exportación, especialmente en minería, agroindustria y pesca. 

Este contexto ha fortalecido la rentabilidad de los sectores exportadores y ha incentivado nuevos proyectos de inversión, tanto en actividades extractivas como en cadenas productivas vinculadas. 




Desde el análisis del Centro de Investigación de Economía y Negocios Globales de la Asociación de Exportadores (CIEN-Adex), este desempeño responde a fundamentos estructurales aún vigentes en la economía peruana. Su director, Edgar Vásquez Vela, señaló que “el Perú mantiene un amplio potencial de crecimiento asociado a sus recursos, su apertura comercial y una estabilidad macroeconómica que aún se preserva”. Son factores que continúan sosteniendo las decisiones de inversión de mediano plazo, agregó. 

Indicadores 


A nivel interno, la estabilidad macroeconómica continúa siendo un elemento central. La inflación se mantiene en niveles bajos, el tipo de cambio muestra un comportamiento estable y las cuentas fiscales presentan un manejo prudente.  

Estas condiciones contribuyen a reducir la volatilidad económica y a mejorar las expectativas de los agentes económicos, favoreciendo la ejecución de proyectos de inversión. 

El experto refirió que la recuperación gradual de la demanda interna también ha reforzado este proceso.  

El consumo muestra señales de fortalecimiento y el empleo formal privado ha registrado una evolución positiva, consolidando un círculo virtuoso entre inversión, crecimiento económico y la generación de puestos de trabajo. 

No obstante, el escenario hacia el 2026 enfrenta desafíos relevantes. El inicio del ciclo electoral introduce un componente de incertidumbre política y social que puede afectar la toma de decisiones de inversión.  




En este contexto, la estabilidad jurídica y la predictibilidad regulatoria adquieren un rol determinante, dado que los cambios frecuentes en el marco normativo tienden a elevar el riesgo percibido y a postergar proyectos. 

Vásquez consideró que un elemento clave en este análisis es el financiamiento de la inversión. Más allá de la existencia de iniciativas productivas, la disponibilidad y el costo del capital resultan decisivos para su ejecución.  

Desde el Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial de la Cámara de Comercio de Lima (IEDEP-CCL) se advierte que los episodios de inestabilidad afectan primero a los flujos financieros.  

Al respecto, su jefe, Óscar Chávez, precisó que “lo primero que se resiente ante la inestabilidad política no es la inversión, sino el financiamiento que la hace posible”. 

Sectores 


En términos sectoriales, la minería se mantiene como uno de los principales motores de la inversión privada, respaldada por precios internacionales favorables y una cartera de proyectos en desarrollo y exploración. 

A ello se suman la construcción, impulsada por el crecimiento del consumo de cemento y la inversión residencial; la agroindustria, asociada a la ampliación de la frontera agrícola; y los proyectos de infraestructura, particularmente aquellos desarrollados bajo esquemas de asociaciones público-privadas. 

Asimismo, se identifican oportunidades en los servicios modernos y en la manufactura orientada a la exportación, especialmente en el marco de las zonas económicas especiales, cuya consolidación normativa será determinante para atraer nuevas inversiones productivas

Comentó que la sostenibilidad del crecimiento de la inversión privada dependerá de la capacidad del país para mejorar su competitividad.  

La reducción de trámites, el fortalecimiento institucional, la mejora de la productividad laboral y la incorporación de tecnología en los procesos productivos constituyen factores clave para ampliar el crecimiento potencial de la economía peruana y sostener el actual ciclo expansivo para beneficio del país. 

Nuevo ciclo expansivo 


El repunte de la inversión privada confirma el inicio de un nuevo ciclo expansivo sustentado en fundamentos macroeconómicos sólidos y en un entorno externo favorable. 

Sin embargo, su sostenibilidad en el 2026 estará condicionada por la estabilidad política, la predictibilidad jurídica y la preservación de las condiciones financieras. 

En un contexto preelectoral, el principal riesgo no radica en la ausencia de oportunidades de inversión, sino en la posible retracción del financiamiento, factor determinante para ejecutar proyectos y ampliar el crecimiento potencial del país. 


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(FIN) DOP/SDD/JJN

Publicado: 12/1/2026