El proceso de transformación digital en el Perú continúa avanzando en el entorno empresarial. Según un estudio de EY Perú, el 73% de las organizaciones en el país están en proceso de transformación digital, y una proporción creciente de ellas ha incorporado soluciones de inteligencia artificial para automatizar procesos y apoyar la toma de decisiones de negocio.
Señala que a medida que las empresas incorporan estas herramientas, cobra relevancia la forma en que se integran en la toma de decisiones, se vinculan a objetivos de negocio concretos y se sostienen en el tiempo con capacidades internas adecuadas.
“La inteligencia artificial no debería incorporarse como una respuesta automática a las tendencias, sino como una decisión estratégica vinculada a problemas concretos del negocio. Cuando se implementa sin claridad sobre lo que se busca resolver, las empresas terminan con soluciones aisladas que no generan impacto real", dijo el director del Programa de Inteligencia Artificial Generativa & Business Innovation de EAE Business School, Emérito Martínez.
Por ello, es clave que directivos y mandos intermedios cuenten con formación en inteligencia artificial que les permita evaluar casos de uso y escalar solo aquello que aporta valor, agregó.
Tipos de IA
IA para decidir mejor, no solo para automatizar: este tipo de soluciones permite analizar grandes volúmenes de datos y convertirlos en información accionable para la gestión del negocio. Se utilizan para identificar patrones, anticipar comportamientos de clientes, optimizar precios, prever la demanda o mejorar la planificación operativa. Su principal aporte es elevar la calidad de las decisiones estratégicas.
IA generativa: de los chatbots al análisis de negocio: más allá de los chatbots, la inteligencia artificial generativa puede apoyar la elaboración de reportes, análisis de escenarios, síntesis de información interna y generación de contenidos para áreas comerciales, legales o de recursos humanos. Integrada con datos propios de la organización, se convierte en una herramienta que amplifica el criterio humano y acelera procesos de análisis.
IA que anticipa riesgos antes de que se conviertan en crisis: estas soluciones permiten pasar de una gestión reactiva a una predictiva, al detectar señales tempranas de riesgos operativos, financieros o reputacionales. A través del análisis de datos internos y externos, la IA ayuda a anticipar fraudes, fallas operativas o crisis potenciales, siempre bajo supervisión humana y con una adecuada interpretación de alertas.

Automatización inteligente: liberar tiempo para lo estratégico: a diferencia de la automatización tradicional, la automatización basada en inteligencia artificial aprende y se adapta con el tiempo. Se aplica en procesos administrativos, atención al cliente o back office, liberando tiempo de los equipos para actividades de mayor valor, como el análisis, la creatividad y la toma de decisiones.
IA y conocimiento interno: este tipo de soluciones conecta la inteligencia artificial con la información propia de la empresa, como documentos, políticas, reportes y bases de conocimiento. Su principal aporte es mejorar el acceso a información clave, reducir errores y generar una ventaja competitiva basada en el conocimiento interno, no solo en la tecnología.
De cara al 2026, las organizaciones que logren convertir la inteligencia artificial en una ventaja competitiva serán aquellas que comprendan que la decisión no es únicamente tecnológica.
Apostar por talento interno, cultura de datos, gobernanza y uso responsable de la IA marcará la diferencia en un entorno donde la transformación digital ya es una condición para competir, puntualizó.
Más en Andina:
(FIN) NDP/SDD