Las intensas lluvias registradas el jueves 12 de febrero provocaron un derrumbe en el kilómetro 123+780 de la carretera Chiclayo - Chota, a la altura del sector Santa Isolina, distrito cajamarquino de Cochabamba- bloqueando completamente el tránsito en esa carretera, una vía estratégica para la conexión entre las regiones de Cajamarca y Lambayeque.
El deslizamiento de tierra y rocas interrumpió el tránsito vehicular en ambos sentidos, dejando a decenas de unidades varadas y a numerosos pasajeros sin posibilidad de continuar su viaje de forma normal.

Ante la
emergencia,
muchos viajeros se vieron obligados a descender de los vehículos y cruzar a pie el tramo afectado, caminando sobre material suelto y terreno inestable para poder realizar transbordos y seguir su trayecto.
La situación ha generado especial preocupación entre adultos mayores, niños y personas con equipaje pesado, quienes enfrentaron mayores dificultades para atravesar la zona. Aunque hasta el momento
no se han reportado heridos, el riesgo persiste debido a la inestabilidad del terreno y la posibilidad de nuevos deslizamientos si continúan las precipitaciones.
Transportistas y ciudadanos han solicitado la intervención urgente de las autoridades competentes para el envío de maquinaria pesada que permita despejar la vía y restablecer el tránsito lo antes posible. Esta carretera no solo facilita el transporte de pasajeros, sino que es clave para el comercio, el traslado de productos agrícolas y el acceso a servicios de salud y educación entre ambas regiones.

Mientras tanto, se recomendó a los conductores mantenerse informados sobre el estado de la carretera y tomar rutas alternas si están disponibles. La emergencia vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de las infraestructuras viales frente a fenómenos climáticos intensos y la necesidad de acciones preventivas sostenidas.