Dormir poco y mal elevan el riesgo de demencia y accidentes en los adultos mayores

Ministerio de Salud advierte los peligros alrededor de los trastornos del sueño

En el Día Mundial del Sueño, especialista del Hospital Cayetano Heredia advierte que insomnio y apnea no solo afecta el descanso, podría ser el detonante de enfermedades neurodegenerativas y depresiónANDINA/Difusión

En el Día Mundial del Sueño, especialista del Hospital Cayetano Heredia advierte que insomnio y apnea no solo afecta el descanso, podría ser el detonante de enfermedades neurodegenerativas y depresiónANDINA/Difusión

16:07 | Lima, mar. 25.

En el contexto del Día Mundial del Sueño, el Dr. Alfredo Stuart Barreto, médico geriatra del Servicio de Neurología del Departamento de Medicina del Hospital Nacional Cayetano Heredia, alertó sobre la creciente prevalencia de los trastornos del sueño en adultos mayores. Según el experto, las condiciones como el insomnio de conciliación, despertares frecuentes y la apnea obstructiva (SAOS) están deteriorando severamente la salud física y mental de los adultos mayores.

“El origen de estos trastornos es multifactorial. Factores como la ansiedad, depresión, obesidad, estrés, así como el uso de ciertos medicamentos, como los diuréticos, contribuyen significativamente a su aparición. Además, la exposición a pantallas durante la noche reduce la producción de melatonina, lo que agrava el insomnio”, explicó el Dr. Stuart.


El especialista advirtió que dormir menos de lo necesario no solo afecta el rendimiento diario, sino que también incrementa el riesgo de desarrollar trastornos ansioso-depresivos y a largo plazo, enfermedades neurodegenerativas como la demencia. Asimismo, la somnolencia diurna está estrechamente vinculada a caídas, fracturas, hospitalizaciones y mayor dependencia funcional en los adultos mayores.

En cuanto al impacto en la calidad de vida, destacó que los trastornos del sueño generan un círculo vicioso que puede llevar al uso excesivo de psicofármacos, especialmente benzodiacepinas, las cuales pueden provocar dependencia y aumentar el riesgo de caídas, afectando aún más la autonomía de las personas mayores.


Además, subrayó la relación directa entre el insomnio y el SAOS con enfermedades como la depresión, la demencia y un mayor riesgo de mortalidad cardiovascular, lo que refuerza la necesidad de una detección temprana y un manejo adecuado.

Frente a este panorama, el neurólogo enfatizó la importancia de implementar medidas preventivas y tratamientos oportunos. “Es fundamental evitar que estos trastornos se vuelvan crónicos. En algunos casos, especialmente en pacientes con demencia, puede ser necesario el uso de fármacos para regular el ciclo sueño-vigilia, siempre bajo supervisión médica”, precisó.

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(FIN) NDP/KGR


Publicado: 25/3/2026