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Andina

A 15 años de una tragedia: ¿qué pasó en Pisco el 15 de agosto del 2007?

Terremoto alcanzó magnitud de 7.9 y dejó 596 muertos, más de 2,200 heridos y 432,000 damnificados

Un terremoto de magnitud 7.9 destruyó hace 12 años las provincias de Pisco, Chincha, Ica y Cañete, además de afectar a Yauyos, Castrovirreyna y Huaytará. ANDINA/archivo

09:42 | Pisco, ago. 15.

El 15 de agosto de 2007 ocurrió el desastre más devastador sufrido por el Perú en lo que va de este siglo. Un terremoto de magnitud 7.9 destruyó las provincias de Pisco, Chincha, Ica y Cañete con un saldo lamentable de 596 fallecidos, más de 2,200 heridos y 432,000 damnificados, según cifras oficiales. Vea aquí la galería fotográfica

Aquel violento sismo, cuya intensidad llegó a IX en la escala de Mercalli, se registró a las 18:41 horas y provocó, inicialmente, el desconcierto en las autoridades de entonces y la población que desconocían la real magnitud de la emergencia.


Junto con las víctimas se reportó oficialmente 76,000 viviendas totalmente destruidas e inhabitables en las provincias mencionadas, pero también en la provincia limeña de Yauyos y en las provincias de Huaytará y Castrovirreyna, en la región Huancavelica.


Una de las primeras medidas adoptadas por las autoridades fue declarar en emergencia a las provincias afectadas por el plazo de 60 días. El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) asumió las acciones de ayuda logísticas, con el apoyo de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional para atender los llamados de emergencia. Asimismo, se suspendieron las clases escolares en las zonas afectadas.


Solidaridad nacional y mundial

Ante esta terrible situación, la población civil, empresas privadas, organismos particulares e instituciones educativas como universidades públicas y privadas, realizaron donaciones y organizaron el apoyo humanitario para los pobladores afectados.


La solidaridad de los peruanos, en especial de Lima, se concentró en el Estadio Nacional, y miles de personas acudieron al llamado de auxilio. Esto obligó a habilitar nuevos lugares para la recepción de la ayuda humanitaria gracias a la iniciativa de municipalidades, parroquias, organizaciones religiosas como Cáritas, entidades públicas, empresas privadas nacionales y personas naturales. La contribución se concretó en medicamentos, ropa, carpas, alimentos, donaciones de sangre, dinero, útiles de aseo, pilas, entre otros.


Otras ciudades en hacer llegar su ayuda fueron Arequipa, Moquegua y Tacna por encontrarse cerca de la zona del desastre. También Cusco, Piura, Chiclayo, Huaraz, Chimbote y Trujillo organizaron donaciones.


La ayuda humanitaria procedente de diversas partes del planeta llegó apenas se conoció la dramática situación. Los consulados del Perú en diferentes ciudades del mundo abrieron cuentas bancarias para facilitar el envío oficial de donaciones de dinero al Perú. De igual manera, se facilitó el acopio de bienes de primera necesidad para ser enviados a las zonas de la catástrofe y se habilitaron módulos de vivienda temporal para los damnificados.


Desde el extranjero llegó ayuda de Estados, Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Colombia, Venezuela, Brasil, España, Alemania, Francia, Inglaterra, Canadá, México, Italia, Japón, Turquía, entre otros países. Gracias a la solidaridad internacional llegaron hospitales de campaña, plantas potabilizadoras de agua, medicamentos, suero, frazadas, carpas, alimentos, agua, pastillas potabilizadoras, entre otros. Asimismo, llegaron médicos, psicólogos, trabajadores sociales, brigadistas de rescate, voluntarios, entre otros profesionales y técnicos.


El terremoto en Pisco, como se le conoció posteriormente, fue uno de los más violentos ocurridos en la historia del Perú. Ello motivó que, desde entonces, se oficialice la realización de simulacros nacionales diurnos, vespertinos y nocturnos como parte de la política de Estado en materia de prevención de desastres.


El Instituto Geofísico del Perú (IGP) recordó que nuestro país se encuentra en el llamado “Cinturón de fuego del Pacífico”, donde se concentra la mayor incidencia de eventos sísmicos en el planeta. Por ello, es menester que todos los ciudadanos estemos preparados ante la posible ocurrencia de este tipo de desastres.

(FIN) LZD/MAO
GRM

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Publicado: 15/8/2022