Andina

Coro Universitario de San Marcos: talentos de todas las edades le cantan al Perú

Director sostiene que la música coral es la unión de las almas

ANDINA/Difusión

ANDINA/Difusión

11:41 | Lima, nov. 6.

Por César Chaman

Alegoría de la unidad, un coro bien entrenado es más que la suma de todas sus voces. De la mano de su director, Armando Vértiz, el Coro Universitario de San Marcos desea trascender los linderos del arte para proyectar a la sociedad los valores de su trabajo: respeto, tolerancia y paciencia.

El maestro Armando Vértiz extiende los brazos en forma de ‘T’ y la amplitud de su gesto es la señal que esperaban los integrantes del Coro Universitario de San Marcos para desplegar toda la intensidad de sus voces. Por varios minutos, los 97 coreutas han combinado, con cuidado y paciencia, la variedad de sus tonos –soprano, alto, tenor y bajo– y, ahora, con la venia del director, alcanzan el punto más alto de sonoridad en el Réquiem de Mozart, la pieza que el genio de Salzburgo dejó sin completar a finales del siglo XVIII.

Los coreutas han ensayado esta misa en latín desde principios de julio y la presentaron en público ya varias veces. La última de ellas, el martes de esta semana en el Convento de Santo Domingo, en el centro de Lima, acompañados por la orquesta sinfónica de la Policía Nacional. “La música no es la unión de sonidos –afirma el director–, sino la suma de voluntades; es una comunión de almas”.

Una fortaleza

A tono con el legado de San Marcos, la universidad más antigua de América, el coro que dirige el maestro Vértiz congrega a cantantes con edades en un rango amplio: hay coreutas de 17 años y hasta de 70. ¿Es esa una fortaleza o una debilidad? Un punto a favor –se apura en precisar el maestro–; en un país con indicadores tan bajos en ciudadanía, humanidad y valores, tener actividades como esta, que unen a las personas, que las hermanan sin importar edad, credo, pensamiento o ideas políticas, es un síntoma saludable. “En ese aspecto, todos ganamos”.

Mozart comenzó a componer su Réquiem hacia 1790. Pero cada vez que se proponía avanzarla, le asaltaba la idea de que sería cantada en su propio sepelio. “Si la termino, voy a morir”, dicen que comentaba el maestro. Y, por eso, aplazaba la tarea con todo tipo de pretextos, hasta que murió el 5 de diciembre de 1791, sin ver completa su creación. La pieza sería culminada más tarde por uno de sus discípulos, Franz Süssmayr.

Esta es una obra con un encanto especial, no solo por el misterio que rodeó su composición, sino por el delicado tramado de voces que diseñó para ella Wolfgang Amadeus Mozart.

“Ese tramado hace que la obra demande un muy concienzudo esfuerzo de aprendizaje, de lectura y de otras capacidades que le dan un toque inolvidable”, comenta Armando Vértiz. Una de las coreutas, Yorka Poémape, pone como ejemplo de esas dificultades uno de los versos de la pieza que se cierra con once tonos distintos de la vocal ‘e’. “Para los ensayos, tuve que marcar el cuaderno de música con lápiz para recordar esas once variantes. ¡Era la única forma!”.

Ensayo y aplauso

El ensayo general previo a la presentación en Santo Domingo se realizó el lunes de esta semana en la sede la orquesta de la Policía Nacional, una antigua casona de la plaza Italia, en los Barrios Altos. Detrás de una puerta de madera, un pasillo angosto conduce a una escalera por donde se baja a un sótano de techo ligeramente cóncavo, una suerte de bóveda que potencia la sonoridad de las voces y los instrumentos.

La práctica –casi dos horas que culminaron con aplausos– sirvió para detectar los momentos que necesitaban ajustes de sintonía entre músicos y cantantes y para acoplar las intervenciones de los solistas con el respaldo de sus compañeros coreutas. “En el caso del repertorio sinfónico coral, se requiere una extensión vocal bastante grande y una proyección de cierta envergadura porque no se utilizan micrófonos; este es un grupo con entusiasmo y mucha pasión”.

San Marcos

Cantar juntos

A sus 40 años, Armando Vértiz es un director joven con experiencia. Ha dirigido coros de niños, jóvenes y adultos mayores, coros de colegios, universidades y parroquias; ha sido asistente de dirección y ha preparado coros profesionales para presentaciones especiales, como aquella del concierto de Rolling Stones, en marzo de 2016, en el estadio Monumental de Lima.

El año pasado, le dieron el encargo de dirigir el Coro Universitario de San Marcos y él se ha propuesto hacer de esta tarea una oportunidad para mejorar la sociedad por medio del arte. “Mi reto personal no está precisamente en el repertorio, sino en la transformación de la sociedad a través de la música coral y de los valores que ella representa: unidad, tolerancia, respeto y paciencia”. ¿Todos podemos cantar? “Sí, absolutamente todos. Y cuando cantemos juntos, avanzaremos un poquito más como nación”.

Tú eres la música

¿Qué es la voz para una persona? “Es parte de su identidad”, responde el director del coro, apelando a una metáfora construida con instrumentos musicales: cuando se te malogra un violín, te compras otro; pero cuando tu voz se daña, te afectas tú mismo.

“Cuando cantas, eres tú quien se expone ante los demás y quien hace posible la música a través de ti: tú eres la música”.

Más en Andina:

(FIN) DOP/RRC 

Publicado: 6/11/2017