En una noche de ensueño, Alianza Lima logró una hazaña histórica al eliminar nada más y nada menos que a Boca Juniors en el mítico estadio La Bombonera. La clasificación se definió en la tanda de penales, donde el equipo peruano mostró una ejecución impecable, anotando los cinco disparos y teniendo en Guillermo Viscarra a su gran héroe, quien con una atajada decisiva selló el 5-4 final.
La atajada de ‘Billy’, que confirmó la gesta, desató la locura en los jugadores de Alianza Lima, quienes ingresaron al vestuario con una mezcla de euforia y alivio. Habían eliminado al multicampeón Boca Juniors y, lo más dulce, lo hicieron en su propia casa, ante su hinchada. El festejo fue inmediato y se vivió al ritmo del ‘Kikirikikí’, canción que sonaba a todo volumen en un camerino teñido de blanquiazul.
Una celebración inolvidable
Guillermo Henrique tomó el parlante y comenzó la jarana. Fernando Gaibor, con su peculiar pasito, movía las caderas como si fuera una medusa, mientras Gonzalo Aguirre no paraba de reír. Cuando las cámaras lo enfocaron, su sonrisa lo decía todo. Jahmir D’Arrigo, con su celular en mano, registraba cada instante, como si no quisiera que ese momento terminara jamás.
Paolo Guerrero y Hernán Barcos celebraban como niños, con esa alegría contagiosa que llenaba el vestuario. Y, en el centro de todo, la imagen del Señor de los Milagros, símbolo de fe aliancista, parecía bendecir una noche mágica.
Guillermo Viscarra, sin polo y con su enorme tatuaje de alas en la espalda, se convertía en la representación perfecta del vuelo que lo llevó a ser el salvador de Alianza Lima. Carlos ‘Kaiser’, la muralla blanquiazul, saltaba de alegría junto a Carlos Garcés, mientras Pablo Lavandeira aún no terminaba de asimilar lo que acababan de lograr.
"Fue puro biri biri"
En medio de la algarabía, apareció el entrenador Néstor ‘Pipo’ Gorosito, quien con su saco negro, que brillaba como una estrella, se animó a bailar al ritmo del ‘Pirulino’. La escena fue el colofón de una fiesta sin precedentes: el camerino se vino abajo entre gritos, risas y abrazos. Jugadores, cuerpo técnico y staff celebraban juntos una victoria que quedará grabada en la memoria de todos los hinchas aliancistas.
Y en las gradas de La Bombonera, en la última bandeja del estadio, los fieles hinchas de Alianza que viajaron desde Lima celebraban con lágrimas en los ojos. Acababan de presenciar uno de los momentos más emocionantes de sus vidas.
Alianza Lima hizo historia. Y lo hizo a lo grande.