La eliminación de los topes a las tasas de interés recientemente aprobada por el Congreso ha reabierto el debate sobre el acceso al crédito en el país. Si bien se espera que esta medida permita una mayor oferta de financiamiento, la realidad es que la pequeña y mediana empresa peruana continúa enfrentando una brecha significativa en el acceso al crédito formal. Ante esta situación, el financiamiento alternativo surge como una solución clave, más flexible pero totalmente formal, para fortalecer este segmento crucial de la economía.
De acuerdo con Ramón Flores, Chief Investment and Risk Officer de Conexa Financial Group, la estructura del sistema financiero peruano actual está enfocada en dos extremos: la banca tradicional centrada en atender a las grandes empresas, mientras que las instituciones microfinancieras como las cajas municipales y cooperativas financian principalmente a la micro y pequeña empresa.
“Esto deja a las medianas empresas atrapadas en un 'vacío financiero', sin acceso a capital suficiente para su crecimiento y consolidación, al no calzar con el mercado objetivo principal de estas instituciones, son demasiado grandes para las instituciones microfinancieras y no son atractivas para la banca tradicional”, explica el especialista.
Las medianas empresas representan un sector en expansión que enfrenta constantes retos financieros. Según el Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), este sector ha presentado un aumento en su tasa de morosidad llegando al 14%, superior a la de otros segmentos, por lo que muchas de estas empresas son percibidas como riesgosas por la banca tradicional, limitando su acceso al crédito.
Para Flores, el financiamiento de las medianas empresas es un desafío en el Perú, “muchas de estas compañías tienen un modelo de negocio sólido, pero por su nivel de riesgo y la falta de flexibilidad en las condiciones en la banca tradicional, terminan sin acceso a crédito justo cuando más lo necesitan. Es ahí donde suelen buscar alternativas como la nuestra, con opciones financieras adaptadas a la realidad de cada empresa, permitiéndoles afrontar momentos de dificultad, que muchas veces es coyuntural".
Ante la falta de opciones en la banca tradicional, se crea otra problemática y es que muchas empresas se ven obligadas a recurrir a préstamos informales o sistemas como el "gota a gota", caracterizados por tasas abusivas y métodos de cobro coercitivos. En este contexto, lo más recomendable es acudir a entidades especializadas formales que ofrezcan financiamiento estructurado y flexible.
Por lo general, la banca no te brinda nuevo financiamiento hasta la cancelación de la totalidad de la deuda, lo cual puede tomar varios años, periodo en el cual las empresas siguen deteriorando su situación financiera. “Considero que los empresarios que tienen un manejo responsable de sus negocios y muestran un compromiso en el pago de sus obligaciones merecen una segunda oportunidad que les permita superar sus actuales dificultades, habiendo aprendido de las anteriores o las malas decisiones que se tomaron en el pasado, como adquirir inmuebles o maquinaria con recursos de corto plazo, por ejemplo”, menciona el experto.
Por otro lado, el especialista señala que algunas de las industrias más perjudicadas por la falta de financiamiento son la agroindustria, la pesca y el turismo. “Estas actividades, altamente dependientes de ciclos económicos y factores climáticos, requieren soluciones financieras especializadas que les permitan enfrentar periodos de crisis sin comprometer su sostenibilidad a largo plazo”, explica.
Según el Ministerio de la Producción (Produce), este segmento empresarial es responsable de una parte importante del empleo formal en el Perú, por lo que su desarrollo no solo impulsa la generación de empleo, sino que también contribuye a reducir la informalidad laboral.
Más en Andina:
(FIN) NDP/GDS
Publicado: 21/3/2025