Andina

Estudiantes producen abono orgánico a base de estiércol de cuy y panca de choclo

Esta propuesta fue premiada en la Exposición Internacional de Inventos de Mujeres de Corea.

El abono Pacuy presenta altos valores de fósforo, nitrógeno y potasio, elementos nutricionales indispensables para que la planta pueda crecer y dar frutos.

El abono Pacuy presenta altos valores de fósforo, nitrógeno y potasio, elementos nutricionales indispensables para que la planta pueda crecer y dar frutos.

07:00 | Lima, nov. 5.

Por: Gladis Juan de Dios

Lucía Pejerrey se preguntaba si el abundante fiemo de cuy, que desechaba periódicamente del criadero de cuyes que tenía en casa, podría ser aprovechado para crear algún producto fertilizante diferente a lo que se encuentra en el mercado. Con esta idea, y junto a su compañera Jessica Porras, formularon un proyecto para el curso de la carrera de Diseño Industrial de la Universidad Privada del Norte y, finalmente -con la asesoría de la docente Ruth Manzanares- crearon su propuesta de abono en cápsula Pacuy.

Abono hecho en casa 

En las familias que tienen macetas o huertos en casa, es común el empleo de los residuos orgánicos del día a día como abono para sus plantas. Estos residuos pueden ser las cáscaras de frutas y verduras, cáscara de huevos, restos de comida, etc. 

El problema con este tipo de abono casero no es solo la proliferación de malos olores sino también la atracción de insectos. Además, indica Porras, este abono no consigue alcanzar los nutrientes necesarios para un buen crecimiento de la planta. 

“Nosotras quisimos crear un producto que sea hecho a base de residuos orgánicos pero que su uso pueda adaptarse bien a los cultivos en casa. Que los huertos urbanos puedan tener un buen abono sin que esto genere mal olor o contaminación ”, añade.


En tanto, Lucía Pejerrey cuenta que la idea era encontrar un elemento que suele ser desechado para darle una segunda oportunidad de uso, es así que después de algunos estudios de sus propiedades, además de experimentos, eligieron trabajar con la panca de choclo

Si bien es cierto, el fiemo de cuy ya es usado como abono en muchas zonas andinas, al interactuar éste con la fibra de la panca de choclo, mediante un proceso de transformación -creado también por las emprendedoras y próximo a patentar- se logró obtener un resultado de alto valor nutricional para la tierra.


Proceso orgánico de transformación

Para la obtención del abono Pacuy, los insumos principales pasan por un proceso sencillo, pero sobre todo, orgánico; es decir, sin añadidos químicos que afecten el producto o el entorno ambiental. 

Mientras que la panca es triturada y sometida a un procedimiento muy parecido a la manufactura del papel, para la obtención de la fibra, el estiércol pasa por un proceso de desinfección natural. Luego ambos insumos son tamizados para lograr una buena integración. 

La materia integrada es colocada en moldes de tipo semiesfera para que la distribución y su utilización sea más sencilla. Una vez que estas semiesferas de abono hayan tomado la forma, son retiradas de los moldes y expuestas al sol a secar. 

Finalmente, las cápsulas son recubiertas de barniz orgánico que protege la materia porosa y garantiza que el abono pueda tener un mayor tiempo de conservación cuando no está en uso. 

El abono en cápsula Pacuy, al ser una materia sólida, seca y compacta, es más fácil de reservar, tanto para una mayor duración como para una mejor calidad y, como cualquier otro compost, se disuelve fácilmente en la tierra al contacto con el agua.



La tierra en las zonas urbanas 

En las zonas urbanas, la tierra no tiene los nutrientes suficientes para que pueda germinar la semilla, es por eso que se hace uso de fertilizantes para nutrir la tierra y así los productos cultivados crezcan no solo rápido, sino también sanos y de buena calidad. 

Los principales nutrientes o macroelementos que necesita la tierra son tres: el nitrógeno, fósforo y potasio, la composición de los abonos conocida como NPK.


En la guía "Los fertilizantes y su uso", de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO),  se detalla la función que tiene cada uno de estos elementos en las plantas: 

El Nitrógeno (N) es el encargado del crecimiento de la planta. Este es absorbido del suelo bajo forma de nitrato y está involucrado en todos los procesos principales de desarrollo de las plantas y en su rendimiento. 

El Fósforo (P), por su parte, juega un papel importante en la transferencia de energía. Por eso es esencial para la fotosíntesis y para otros procesos químico-fisiológicos. El fósforo es deficiente en la mayoría de los suelos naturales o agrícolas o dónde la fijación limita su disponibilidad. 

El Potasio (K) tiene diversas funciones. Activa más de 60 enzimas (sustancias químicas que regulan la vida), por ello juega un papel vital en la síntesis de carbohidratos y de proteínas. Además, mejora la hidratación de la planta y aumenta su tolerancia a la sequía, heladas y salinidad. Las plantas bien provistas de potasio sufren menos enfermedades.


Los valores NPK del abono Pacuy fueron analizados en laboratorio y los resultados superaron las expectativas de las emprendedoras. Estos fueron: 

Fósforo P: 918.76 mg/Kg
Potasio K: 1,260.60 mg/Kg
Nitrógeno N: 3,142.41 mg/kg 


Una alternativa para las ollas comunes

Pacuy ofrece la posibilidad de obtener alimentos de primera mano cultivados en casa. Y esto, para las ollas comunes - iniciativa en la que familias de escasos recursos se unen para cocinar y compartir alimentos, y que por lo general disponen de un espacio terrenal amplio, aunque árido- puede significar, en cierto punto, la sostenibilidad del programa. 

Así lo observó Ruth Manzanares, docente de la carrera de Diseño Industrial y mentora del emprendimiento, quien señala que la idea principal de Pacuy es darles a las ollas comunes una alternativa de consumir productos orgánicos de calidad, cultivados en su propio terreno, gracias al alto valor nutricional que este abono le proporciona a la tierra.

“Sabemos que ellos no solo están en la parte alta de los cerros, sino también en la parte más lejanas, donde el acceso para hacer llegar las donaciones de alimentos, es difícil. Entonces, con Pacuy, ellos tendrán la posibilidad de obtener sus propios alimentos, dependiendo también de qué tanto empiecen a poblar sus terrenos disponibles”, afirma.


El hecho de que materiales desechados sean los insumos principales de Pacuy hace que el producto final tenga un bajo costo, y al hacer una producción masiva permitirá abaratarlo aún más. 

“El modelo de producción de Pacuy responde a un modelo de economía circular que nos permite impulsar un negocio sostenible, a la vez que se es responsable con el medio ambiente”, concluye Manzanares. 

El emprendimiento Pacuy ha sido reconocido con una medalla de plata por KIWIE 2021 - Exposición Internacional de Inventos de Mujeres de Corea.  La UPN viene financiando el proyecto.

Revisa más noticias sobre ciencia, tecnología e innovación en la Agencia Andina.

Más en Andina:(FIN) GJG/SPV

Publicado: 5/11/2021