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América Latina: oportunidades y desafíos crediticios bajo un panorama mixto

Análisis del Moody’s Investors Service

La implementación de políticas públicas efectivas será una de las claves para asegurar un desarrollo económico y social sostenible.  ANDINA/Andrés Valle

La implementación de políticas públicas efectivas será una de las claves para asegurar un desarrollo económico y social sostenible. ANDINA/Andrés Valle

09:00 | Lima, may. 6.

Por William Rios Rosales

América Latina se encuentra en un punto de inflexión en su panorama crediticio, con una mezcla de factores que presentan tanto desafíos como oportunidades para las empresas de la región.

De acuerdo con Moody’s Investors Service, si bien la caída de la inflación y la flexibilización del ciclo de tasas de interés generan un entorno crediticio más favorable este año que en el 2023, persisten riesgos que deben ser considerados, indica informe publicado en el Suplemento Económika del Diario El Peruano. 

Los altos costos de financiamiento siguen siendo una preocupación importante para las empresas latinoamericanas, reduciendo su flexibilidad de gasto y afectando sus márgenes de ganancia.  

Sin embargo, la desaceleración del crecimiento del producto bruto interno (PBI) en China podría ayudar a estabilizar los precios de las principales materias primas, beneficiando a los productores de commodities de la región. 

Perspectivas 


En opinión de la calificadora crediticia, las elecciones en México y otros países de la región, junto con la desaceleración económica de China y las tensiones sociales en algunas partes de América Latina, representan riesgos adicionales para el entorno operativo.  

La práctica de trasladar las operaciones de fabricación de las multinacionales más cerca de sus mercados de consumo, conocido como nearshoring, brinda oportunidades a México, mientras que los riesgos ambientales y las implicaciones de la transición energética podrían afectar a las empresas del sector eléctrico. 

Las empresas con exposición a tasas variables, importantes necesidades de refinanciamiento o estructuras que requieren grandes sumas de capital son especialmente vulnerables en este entorno de tasas de interés elevadas. La caída de las tasas beneficiará a las empresas que dependen de los mercados locales para obtener financiamiento, pero aquellas que dependen de los mercados internacionales seguirán expuestas a las altas tasas de Estados Unidos. 

Consumo 


El crecimiento en Brasil y México, las dos economías más grandes de América Latina, se reducirá en el 2024, acercándose a sus niveles históricos. La caída del consumo y la producción agrícola limitarán el crecimiento en el primer caso, mientras que el aumento del gasto público antes de las elecciones impulsará temporalmente la expansión en el segundo.
 



Las actividades de nearshoring seguirán creciendo en un 2% o más en 2024-2025, beneficiando a las industrias automotriz, inmobiliaria y de tecnología de las comunicaciones de México. 

El crecimiento en Chile, Colombia y el Perú se recuperará después de un 2023 difícil, pero se mantendrá por debajo de las tendencias históricas. La economía de Argentina se contraerá por segundo año consecutivo, a pesar de las esperanzas de un cierto alivio después de 2025 gracias a las fuertes exportaciones agrícolas y la producción de gas de lutita. 

Actividades 


En general, el panorama crediticio para América Latina en el 2024 es mixto. Si bien hay riesgos como los altos costos de financiamiento, las elecciones y las tensiones sociales, también hay oportunidades como la caída de la inflación, la flexibilización del ciclo de tasas de interés, el nearshoring y el crecimiento en algunos sectores, asegura Moody’s Investors Service.  

Las empresas que puedan navegar por este entorno complejo y adaptarse a los cambios tendrán la mejor oportunidad de prosperar. 

La región latinoamericana se encuentra en un punto crucial en su camino hacia el desarrollo sostenible, con importantes desafíos y oportunidades que se presentan en el sector de infraestructura y finanzas. Un análisis reciente de Investors Service arroja luz sobre las tendencias que marcarán la región en los próximos años. 

En el sector de infraestructura, las altas tasas de interés representan un obstáculo significativo para las empresas, elevando sus costos de financiamiento y dificultando la recuperación de los costos operativos y la deuda. La dependencia de la aprobación gubernamental para el ajuste de tarifas agrava este panorama. Sin embargo, los marcos regulatorios y el estado de derecho han demostrado ser pilares de apoyo para la mayoría de estas empresas, mitigando los riesgos de refinanciamiento. 

El panorama financiero, por su parte, muestra señales de moderada recuperación, impulsado por la flexibilización de las condiciones financieras y un crecimiento del PBI moderado. La caída de la inflación y las tasas de interés favorecerá la capacidad de pago de los prestatarios, mientras que las políticas más estrictas de origen de préstamos por parte de los bancos contribuirán a mejorar la calidad de la cartera crediticia. 

La descarbonización y el cambio climático emergen como temas de gran relevancia. Las inversiones en tecnologías bajas en carbono se intensifican en la región, en línea con las agendas de sostenibilidad. 

Sin embargo, el lento progreso en la mejora de las redes de transmisión y distribución aumenta el riesgo de restricciones e interrupciones en el servicio. Además, el cambio climático presenta nuevos desafíos para las cadenas de suministro y la logística, incrementando su importancia en la economía. 

Riesgos 


El Moody’s Investors Service opina, en el caso del Perú, que si bien logró esquivar las peores consecuencias del fenómeno El Niño 2023-2024 en materia de infraestructura y negocios, el aumento de las provisiones para pérdidas crediticias en las industrias agrícola y pesquera mantendrá elevado el riesgo para los bancos hasta mediados del 2025. 

En definitiva, el panorama para América Latina presenta una mezcla de luces y sombras. La región enfrenta desafíos como las altas tasas de interés, la dependencia de la aprobación gubernamental para el ajuste de tarifas, el lento progreso en la mejora de la infraestructura y los riesgos asociados al cambio climático. 

Sin embargo, también hay oportunidades como la flexibilización de las condiciones financieras, la recuperación de la capacidad de pago de los prestatarios, la mejora en la calidad de la cartera crediticia y las inversiones en tecnologías bajas en carbono. 


Navegar por este entorno complejo requerirá un enfoque estratégico por parte de los gobiernos, las empresas y el sector financiero. La inversión en infraestructura sostenible, la implementación de políticas públicas efectivas y la adopción de prácticas de gestión de riesgos robustas serán claves para asegurar un desarrollo económico y social sostenible en la región. 

Cambios estructurales 


La región está en un momento crucial de transformación, impulsada por tres fuerzas fundamentales: la transición energética, el nearshoring y la conectividad. 

De acuerdo con Moody’s Investors Service, estos cambios estructurales presentan tanto desafíos como oportunidades para las empresas y los gobiernos de la región. 

La transición energética hacia fuentes de energía más limpias y sostenibles es un imperativo para combatir el cambio climático y garantizar un futuro ambientalmente viable.  

Las compañías de petróleo y gas se enfrentan a la creciente presión de las partes interesadas para reducir su huella de carbono y alinearse con los objetivos de desarrollo sostenible. 

Para adaptarse a este nuevo panorama, las empresas energéticas necesitarán realizar inversiones significativas en tecnologías bajas en carbono, como la energía solar, eólica e hidrógeno, opina la agencia calificadora. 

Datos  


- En el Perú, los bancos seguirán implementando las normas de Basilea III al incentivar la emisión de instrumentos híbridos a mediano plazo para financiar su crecimiento y una estructura de capital más eficiente y, de esta forma, cumplir con los estándares internacionales y las expectativas de los inversionistas en cuanto a la absorción de pérdidas. 

- La industria de telecomunicaciones de América Latina aceleró la adopción de nuevas tecnologías para ampliar la cobertura 4G e incorporar la infraestructura de red 5G y fibra óptica, que ya se encuentra en las etapas finales en México, Brasil y Chile, y pronto lo harán Colombia y Perú.  

- Por su parte, la pérdida de suscriptores de televisión lineal por la oferta de servicios de streaming más baratos seguirá llevando a las empresas de telecomunicaciones y medios a reducir sus pérdidas. 

- Las pequeñas y medianas empresas de telecomunicaciones seguirán buscando formas de hacer eficiente el gasto de capital, incluyendo la venta de activos de infraestructura y la adopción de modelos de negocio de pocos activos. 

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(FIN) DOP/SDD
JRA

  

Publicado: 6/5/2024