No presentaba síntomas ni antecedentes familiares de cáncer. Aun así, una mujer de 36 años acudió a su control médico preventivo en el Hospital Nacional Santa Rosa, en el distrito limeño de Pueblo Libre. La cita, que parecía rutinaria, le trajo una noticia inesperada: tenía cáncer de cuello uterino.
El diagnóstico llegó tras una prueba de detección del virus del papiloma humano (VPH), una de las principales causas de esta enfermedad.
La paciente fue remitida de inmediato al Departamento de Oncología del hospital, donde se le practicó una conización, procedimiento en el que se extrae tejido del cuello uterino para su análisis. Los resultados confirmaron la presencia de un carcinoma in situ, es decir, en etapa inicial.
Para evitar la progresión del cáncer, los especialistas en Ginecología Oncológica optaron por una histerectomía abdominal total. La intervención duró aproximadamente una hora y la paciente permaneció internada tres días antes de recibir el alta médica. Gracias a la detección temprana y el tratamiento oportuno, hoy se encuentra libre de la enfermedad.
"Desde el primer día, médicos, enfermeras y técnicas estuvieron siempre atentos, asegurándose de que me sintiera cómoda y segura. No solo me brindaron atención médica, sino también apoyo y tranquilidad en un momento difícil. Gracias a la atención oportuna, hoy puedo estar junto a mi familia y seguir adelante con mi vida", relató la sobreviviente.
El caso pone en evidencia la importancia de los chequeos ginecológicos regulares, ya que el VPH, en muchos casos, no presenta síntomas en sus primeras etapas. De acuerdo con el Ministerio de Salud (Minsa), la prevención y el acceso a diagnósticos tempranos pueden marcar la diferencia en la lucha contra el cáncer de cuello uterino.
El Hospital Santa Rosa, en línea con esta estrategia, promueve la detección precoz y el acceso a tratamientos especializados para garantizar una atención integral y de calidad a las mujeres peruanas.
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(FIN) RRC