Garnacho, con velocidad y desborde, fue una de las principales armas del United. El argentino estuvo cerca de provocar un penalti tras un derribo de Rubén Días. El central del City, amonestado temprano, se mostró sólido en defensa, pero el balón estuvo mayormente controlado por el equipo de Guardiola, que careció de fluidez ofensiva. Las llegadas del City fueron limitadas.
El United generó más peligro, especialmente por las bandas, con Dalot y Dorgu como principales amenazas. Sin embargo, Hojlund estuvo desconectado del juego y no logró concretar ningún remate. Garnacho tuvo oportunidades para marcar, pero falló en la definición. El City, con más posesión, no logró crear ocasiones claras, salvo un disparo lejano de Foden y algunos intentos de De Bruyne.
El segundo tiempo vio al United más decidido, con buenas jugadas de Ugarte y Zirkzee que exigieron a Ederson. Garnacho buscó el gol en contragolpes, pero no acertó en la definición. Doku y Grealish ingresaron sin aportar mucho al juego del City. El empate final refleja el deslucido presente de ambos equipos, con los dos gigantes de Mánchester en crisis.