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“Sunass dejará de ser un regulador tradicional” [entrevista]


Iván Lucich dice que entidad pública ingresa a una nueva etapa con la publicación del Decreto Legislativo N° 1280

Presidente de Sunass, Iván Lucich. ANDINA/Vidal Tarqui

Presidente de Sunass, Iván Lucich. ANDINA/Vidal Tarqui

08:01 | Lima, set. 14.

Por: Víctor Lozano

La Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) dejará de ser un regulador tradicional, manifestó el presidente de esta entidad pública, Iván Lucich.

En entrevista con el Diario Oficial El Peruano, Iván Lucich sostuvo que Sunass ingresa a una nueva etapa con la publicación del Decreto Legislativo N° 1280, que le asigna nuevas funciones y competencias.

- ¿Cuál será el nuevo enfoque de la Sunass después de la publicación del Decreto Legislativo N° 1280?

- Trataremos de salir de nuestros parámetros de supervisor tradicional, de ser solo una industria de redes. Seremos un regulador no convencional, que combinará algunos elementos de gestión de territorio, pues es importante participar más activamente en la gestión de recursos hídricos, para trabajar además con las comunidades en la problemática que ellas tienen en este ámbito.

Las comunidades deciden mediante asambleas; nosotros lo hacemos mediante un cuerpo colegiado, amparados en la ley marco de organismos reguladores, lo que nos lleva a buscar nuevos esquemas de regulación para garantizar la calidad del recurso hídrico. Nuestro objetivo, como regulador, es garantizar la calidad del servicio de agua potable.

- ¿Cómo trabajar con las comunidades, tomando en cuenta las grandes diferencias existentes?

- Debemos hacerlo de manera multisectorial, porque el problema del agua potable fuera de las grandes ciudades es de gobernanza del agua, no de redes. Entender eso es un reto para el Estado porque implica trabajar con todos los sectores, trabajar con salud, con educación, con ambiente, con distintos niveles de gobierno para resolver, por intermedio de las mesas de concertación de lucha contra la pobreza, los problemas básicos de saneamiento, salud y educación.

Estos son temas que están estrechamente vinculados y ello nos pone el reto de mirar los demás sectores y trabajar conjuntamente. Esa es la única forma de abordar problemas esenciales de la población, relacionados estrechamente con los servicios básicos esenciales.

- ¿Cómo se trabajará el tema de las cuencas abastecedoras?

- Debemos vincular a las empresas prestadoras de servicio (EPS) con las cuencas abastecedoras de agua cruda. Queda claro, tanto por efecto del cambio climático como por la degradación y el crecimiento desordenado de las ciudades el deterioro de las cuencas abastecedoras de la ciudad, de que los operadores de agua deben controlar la cadena de suministro de agua cruda. Pero para ello, en primer lugar, deben saber de dónde viene el agua. Luego, deberán estudiar el entorno para lograr no solo rendimientos óptimos, sino también una adecuada regulación, especialmente en épocas de estiaje.

Finalmente, es importante convocar la participación activa de las comunidades, que no solo se beneficia trabajando en estos temas de conservación, sino también mediante los servicios que la propia empresa les pueda brindar, ya sea gestionando su infraestructura o invirtiendo en saneamiento básico rural. Aquí hay un gran reto para el Estado; articular programas como Sierra Sur, Agro Rural o de conservación de suelos con mecanismos de retribución por servicios ecosistémicos que las empresas de agua empezarán a generar con la tarifa.

- ¿Cuál es la situación de las EPS?

- A escala nacional estamos muy atomizados en lo que a número de prestadores se refiere. En las grandes ciudades tenemos 50 empresas, podrían ser 24 para aprovechar las economías a escala. Asimismo, tenemos más de 500 pequeñas ciudades, lo que significa 500 pequeños sistemas; mientras que a nivel de organizaciones comunales tenemos más de 28,000, las cuales cuentan con su servicio de agua potable y saneamiento. Entonces, los operadores están muy atomizados.

El proceso comienza por integrarlas. Con ello, se reducen los costos en la prestación, se generan mayor especialización en la prestación del servicio, lo que es fundamental; y se pueden asignar de mejor forma los recursos públicos para los procesos de inversión, porque cuando el recurso público se atomiza, también se pierden el control, la supervisión y el mantenimiento de las infraestructuras.


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Publicado: 14/9/2018