El distrito de Carhuamayo, en la provincia de Junín, se vistió de gala para celebrar la festividad en honor a su patrona Santa Rosa de Lima. Esta celebración, que se realiza del 29 de agosto al 2 de setiembre de cada año, combina la fe religiosa con las tradiciones locales, creando un ambiente de devoción y alegría.
Según cuentan los historiadores, en el año 1586 ya existía la iglesia de Carhuamayo, que fue reconstruida a principios del siglo XVII. En este siglo, la imagen de Santa Rosa llega a Carhuamayo. A pesar de la extirpación de idolatrías, los indígenas siguen ofrendando a la mamapacha y apu jirka, al estilo de la Fiesta del Sol.
El día de hoy, 30 de agosto, bajo un radiante sol y declarado feriado a nivel nacional, la tierra energética de la maca recibió a diferentes turistas del país. En la tierra de Caguama, a 4,150 metros sobre el nivel del mar, Carhuamayo se llevó a cabo una emotiva adoración al sol con procesión y cánticos. Esta festividad se celebra con la presencia del obispo Timoteo Solórzano y otros feligreses, quienes rinden homenaje a la santa patrona de los efectivos de la Policía Nacional y de las enfermeras.
La programación se inició con un paseo del inca y las pallas, dirigidos por el monseñor de la Diócesis de Tarma, seguido de la procesión de Santa Rosa de Lima por las diversas arterias, encabezados por los clérigos acompañados del inca y sus pallas.
Año tras año, los apus y los mayordomos son los organizadores de esta festividad, donde la pomposidad y grandilocuencia son los ingredientes principales. Los carhuamaínos participan en esta fiesta que dura día y noche, llenando de color y alegría las calles del distrito.
Los lugareños y visitantes aprecian la participación de las diversas delegaciones, encabezadas por chutos, pallas, curacas y el anfitrión, el Inca, todos danzando y luciendo sus trajes multicolores.
El momento culminante llega con la entrada del inca, acompañado de sus curacas y sus bellas pallas, quienes recorrerán el gramado del estadio, colocándose sus súbditos en cuatro esquinas representando los cuatro suyos, e inicia el tradicional Pinquichi donde se venerará al dios Sol.
Esta celebración es una muestra de cómo la devoción religiosa y las tradiciones ancestrales se fusionan en Carhuamayo, creando una experiencia única y llena de significado para todos los asistentes.
(FIN) WMC