Tras el desborde del río Casca, originado por un deslizamiento, que afectó a varios poblados del distrito de Independencia, en la provincia de Huaraz, en Áncash, el Poder Ejecutivo entregó 75 toneladas de ayuda humanitaria a las aproximadamente 100 familias afectadas, informó el ministro del Ambiente, Juan Carlos Castro, quien estimó que en diez días se rehabilitarán las vías afectadas y se descolmatará el cauce del citado río.
De igual forma, en comunicación con TV Perú, el representante del Gobierno señaló que se realizarán estudios para prevenir el impacto de similares fenómenos en la zona que ocupa la Cordillera Blanca.
Castro –quien en la víspera estuvo en el lugar– precisó que se han entregado 70 toneladas de objetos y productos de ayuda humanitaria aportados por el Instituto Nacional de Defensa Civil y cinco toneladas por parte del Ministerio del Ambiente.
De igual manera refirió que se llevaron al distrito de Independencia 19 maquinarias para habilitar las vías obstruidas por los derrumbes y descolmatar el cauce del río Casca. Lamentó, asimismo, la pérdida de las vidas de dos menores de edad a causa del desastre, transmitiendo sus condolencias a su madre y familiares.
Calculó, en tal sentido, que los trabajos de descolmatación y habilitación de las vías bloqueadas por el derrumbe culminarán en aproximadamente diez días.
Causas del desastre
La avalancha se dio a causa de un desprendimiento de hielo que afectó a la laguna Vallanuraju, la cual, según dijo Castro, se encuentra en proceso de formación.
La caída de hielo produjo que el caudal del río Casca se incrementara, desbordándose e inundando diversas localidades del distrito de Independencia, entre ellas Quinuacocha y Palmira.

Indicó también que el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN), junto al Ministerio de Vivienda, evalúa las afectaciones a las viviendas del lugar para que, a través del programa Nuestras Ciudades pueda otorgárseles bonos que ayuden a su reconstrucción.
De igual forma, el COEN regional de Áncash acordó realizar una evaluación a las lagunas ubicadas en la Cordillera Blanca, especialmente a aquellas que se encuentran frente a las ciudades. Al respecto descartó que en la laguna Llaca, ubicada frente a la ciudad de Huaraz, haya peligro de desborde.
El análisis de la situación de estas lagunas permitirá que se puedan establecer mecanismos de alerta temprana ante la ocurrencia de sismos o deshielo, anotó el ministro.
Asimismo, Castro informó que se ha encargado al Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña hacer una evaluación en ese mismo sentido y se coordinará con el Instituto Geofísico del Perú para la colocación de sensores en la Cordillera Blanca.

El ministro del Ambiente, además, hizo una exhortación a la ciudadanía para no ocupar las fajas marginales habilitadas en los ríos. Señaló que estas sirven para amortiguar el aumento del caudal de los mismos y no para asentar sobre ellos viviendas y campos de cultivo.
Refirió que la mayoría de viviendas afectadas y heridos a causa del desborde ocurrido en Independencia venían ocupando la faja marginal del río Casca. En tal sentido pidió que las autoridades municipales reubiquen a quienes se encuentran en dicha zona.
(FIN) FGM/MAO
GRM
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Publicado: 30/4/2025