El Capulí de Bolívar, a cuya sombra bailó el libertador Simón Bolívar en 1824, según la tradición cajamarquina, fue declarado árbol patrimonial por el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) y la municipalidad provincial de Cajabamba.
Este ejemplar de la especie forestal capulí (Prunus serotina) está ubicado a 2,626 metros de altitud, en el sector La Pampa Grande, distrito y provincia de Cajabamba, en la región Cajamarca. Hoy tiene una altura de 10.8 metros.
De acuerdo con el historiador cajabambino Luis Eslava Iparraguirre, en 1824 el general Bolívar llegó a esta zona de los andes del norte y, durante su estancia, fue invitado a una cosecha de papas.
En ese lugar lo esperaban los máximos referentes de la sociedad cajabambina. Entre ellos, resaltaba la presencia de Josefa ‘Chepita’ Ramírez Hurtado, a quien el general invitó a bailar una zamacueca, bajo la sombra del capulí.
Interés cultural y religioso
Este árbol tiene, además, un interés cultural y religioso, debido a que sus frutos sirven como ofrenda en la fiesta de San Isidro Labrador y es una especie propia de la zona. También es fuente de alimento y refugio para la fauna silvestre local.
Así como el capulí, otros ejemplares pueden lograr su reconocimiento como árboles patrimoniales. Para ello, es necesario
visitar este enlace y conocer el procedimiento. Cualquier ciudadano o institución puede hacer la solicitud.